lunes, enero 21, 2008

055. AUTORIDAD Y PODER

Si bien el tema y el problema de la autoridad guarda estrecha relación con la filosofía política y filosofia del derecho, preferimos ubicar la cuestión entre las cuestiones éticas y antropológicas, ya que pone en funcionamiento un tipo de relación intersubjetiva asimétrica en el que los que mandan y los que obedecen establecen diversos tipos de vínculos y de compromisos.

La problemática filosófica de la autoridad se extiende a la justificación de la misma, a su origen, y a las relaciones con la libertad, la razón, la fe o el poder. La autoridad en su origen aparece como la dimensión que ejercen algunos seres humanos sobre otros o con relación a los miembros de un grupo social. Esta dimensión personal y esta peculiaridad se imponen como unas propiedades o virtudes que surgen al calor de las relaciones humanas y de la construcción de diversos vínculos inter-subjetivos y sociales. A la filosofía concierne estudiar la noción de autoridad entendida como cierta forma de superioridad reconocida por otras personas a las que la autoridad impone, aconseja, determina u obliga a una obediencia, a un respeto, a una creencia o a la aceptación de unos enunciados, órdenes, criterios u opiniones.

El constitutivo ontológico y ético de la autoridad reside en la credibilidad real que merece el que la ostenta o ejerce. Cuando esta credibilidad falla, la mencionada autoridad o es meramente presunta, o se subvierte, confundiéndose con el poder. La justificación de la autoridad pretende establecer el fundamento en que se sostiene y las razones que la avalan. Por su parte, los criterios que justifican el valor y la presencia de la autoridad pueden variar. Entre ellos pueden mencionarse: (1) la autoridad de la experiencia o la sabiduría de la vida, (2) la autoridad pedagógica de quien sabe lo que ha de enseñar, (3) la autoridad paterna o materna en la relación con los hijos, (4) la autoridad científica basada en la racionalidad demostrada y las correspondientes pruebas, (5) la autoridad moral que se basa en el reconocimiento del prestigio o el valor de la persona.

El acceso a la autoridad puede provenir de: un reconocimiento espontáneo, de la sabiduría o de una experiencia reconocida, el acceso a un rol o una función (padre, madre, maestro, ministro religioso), la designación por parte de una autoridad superior reconocida, la elección por parte de los miembros de la sociedad, la determinación consensuada por todos o por la mayoría de los integrantes de una comunidad. Debemos distinguir entre las autoridades naturales y las autoridades habilitadas, entre quienes son reconocidos siempre o para siempre como autoridad y los que requieren un proceso de habilitación por parte de los miembros de la comunidad. Los padres, los docentes, los directivos no siempre son el lugar de la autoridad, sino que deben conquistar ese territorio y recibir la aceptación por parte de los hijos, los alumnos, los miembros de la comunidad. Esta habilitación suele ser más difícil y compleja cuando la autoridad implica abandonar las relaciones simétricas (compañeros, pares, amigos) para construir una asimetría. En este sentido la renovación de los cargos en las instituciones, en las escuelas, en los gobiernos es altamente valioso porque implica poner a la comunidad y a todos sus miembros en procesos continuos de reconocimiento y de habilitación de las autoridades.

Como en todos los procesos de conformación de las relaciones sociales, la autoridad se construye a partir de la inter-relación que desencadena: hay una construcción subjetiva en quien tiene autoridad que se asocia a un proceso de adaptación y de aprendizaje constante, y una construcción subjetiva de quienes pertenecen a la misma comunidad que también inician un camino de reconocimiento y de aceptación de la nueva autoridad. Estos procesos de encuentro, reconocimiento, adaptación y crecimiento siempre es recíproco y nunca aislado o solitario, y, a su vez, sufren variaciones atendiendo a diversas situaciones: experiencias primerizas, reiteraciones en diversos contextos, promoción por consenso o elección, la llegada de un extraño con una función o misión específica o la presencia de un miembro reconocido de la comunidad.

Como lo venimos sosteniendo desde el principio, la autoridad no sólo no es identificable o confundible con el poder, sino que autoridad y poder no son dos nociones complementarias, sino opuestas. Desde una perspectiva filosófica, el poder reside en la fuerza, que puede tener un origen racional, razonable o irracional, mientras que la autoridad se funda siempre en el reconocimiento voluntario, querido, consentido racionalmente, implícito o expreso. El poder suele asociarse al liderazgo que fundamenta la supuesta infalibilidad del dirigente revestido de rasgos carismático que mantiene la pretensión de erigir el régimen absoluto de la verdad. DUCH (1997: 66) Autoridad y Poder son cosas distintas: la autoridad siempre es necesaria pero el poder puede ser negativo, destructivo: se transforma en imposición, anulación del otro y de la voz del otro, en desplazamiento de las relaciones. Una cosa es ser poderoso y otra es tener autoridad. Al poderoso se lo busca porque es quien tiene el poder, se lo teme porque es quien decide y determina, pero también se lo evita porque puede tener ingerencia donde no queremos…

La autoridad sólo existe cuando la libertad la reconoce como válida, re-conocimiento que no se da en la sumisión al poder y que desde Maquiavelo y el pensamiento político moderno aparecen confundidos. Por eso la tradición del pensamiento avaló siempre la resistencia a la autoridad, como resistencia a un ejercicio ilegítimo y avasallante de la autonomía y de la libertad. La autoridad no sólo no se opone a la libertad, sino que la supone. Entre las cosas o bienes que la autoridad, por serlo, ha de acrecentar, en gracia de su misma etimología (augere) se encuentra la libertad, su ejercicio y sus posibilidades reales. Cabalmente la autoridad, en sentido propio y riguroso, se ejerce en función de la libertad. La autoridad es siempre, si es autoridad y se ejerce como tal, un servicio a la libertad, ya que se supone que la autoridad es aceptada libremente para este fin.

La autoridad supone obediencia y, en sentido preciso, obedecer es aceptar y cumplir la voluntad de una autoridad. La obediencia es el cumplir con un mandato o con un precepto. En un sentido más amplio puede llamarse obediencia al acto de cumplir los deseos de otro, aunque no sea una autoridad. La obediencia va ligada al hecho de vivir en sociedad. Se dice entonces que es un hábito moral por el cual uno ejecuta una orden de un superior con el intento preciso de cumplir con lo acordado. Se enfatiza el hecho que uno no cumple solamente por cumplir, sino que lo hace con el fin de estar de acuerdo con la voluntad del que dio la orden.

La autoridad genera procesos subjetivos de obediencia que significa aceptar lo que sabemos es lo mejor para nosotros, renunciar a nuestro punto de vista porque el punto de vista del otro (autoridad) es mejor, mas conveniente o necesario para nosotros o para la comunidad. Puede haber equivocaciones pero no hay obstinación, porque la autoridad debe tener – para ser tal – capacidad de escucha, rectificación, cambio. El poder, en cambio, impone sujeción, subordinación, aceptación sin protestar, aunque se trate de medidas arbitrarias, irracionales, carentes de lógica. El subordinado no se construye subjetivamente, obedece sin preguntar, no porque considere en su interior el valor de la orden, sino simplemente porque es una orden. Por eso las cadenas de mando de un ejército se maneja con la potestas, el poder, más que con la autoridad: el subordinado no pregunta, nunca discute, sino que acepta y delega en el superior la responsabilidad (obediencia debida). El poder no acepta rectificaciones, ni errores. No abre el diálogo, sino que impone. Los errores son siempre de los subordinados y los aciertos de quien está en la cima del poder. Nunca se equivoca, siempre está en lo cierto. Autoridad y obediencia suponen construcciones de proyectos comunes, responsabilidades compartidas, salvación plural.

sábado, enero 19, 2008

054. FILOSOFIA MEDIEVAL + GLOSARIO

APOSTOLES
Fueron los que acompañaron a Cristo en su etapa de predicación y anuncio de la buena nueva. Llamados por Cristo, compartieron su vida pública, su pasión, su muerte y su resurrección, y fueron los responsables de la difusión de la nueva fe, fundando la Iglesia. Dos de ellos son responsables de los respectivos Evangelios (Mateo y Juan)

DISCIPULOS
Acompañaron a Cristo pero no tuvieron una continuidad o permanencia en el tiempo. Contribuyeron en la posterior difusión de la figura de Cristo y de su mensaje.

PRIMEROS CRISTIANOS
Son los que adhieren a la nueva doctrina y se convierten siendo judíos (el caso de Pablo) o paganos (en realidad de otras religiones). Agregan a la novedad del mensaje cristiano la carga conceptual y doctrinaria de la religión de origen

MARTIRES
Son los cristianos que dan testimonio de su fe sacrificando su vida (muerte) o padeciendo violencia, persecuciones y torturas.

APOLOGISTAS
Son los cristianos que – armados de instrumentos conceptuales y/o filosofía – defienden las creencias y la nueva fe contra los ataques de los paganos y de la religión oficial del imperio.

SANTOS PADRES
Son los cristianos y filósofos que articulan la fe y la razón para expresar el cuerpo doctrinal, la formulación de los dogmas y la expresión conceptual de la fe. Para ser santo padre se requiere: rectitud y ortodoxia en la doctrina, santidad de vida, aprobación de la iglesia, antigüedad de redacción (hasta el siglo III aproximadamente). Si falta alguno de los caracteres no se lo considera un Santo Padre.

DOCTORES DE LA IGLESIA Son los filósofos teólogos que producen sus materiales en la Edad Media y que teniendo ortodoxia doctrinal, rectitud de vida y aprobación de la Iglesia no pertenecen a la primera época de la Iglesia. El concepto de Doctor de la Iglesia se extendió – luego – más allá de la Edad Media.

CANON
Es el conjunto de libros sagrados considerados como tales. Se determina desde cuanto y hasta dónde se extiende la revelación o la escritura sagrada y cuáles son los textos en los que se basa el dogma, la teología y la fe. En rigor marca también cuál es la versión que debe tomarse como válida, el orden de los libros y – en algunos casos – la interpretación oficial. El canon es lo ya establecido, lo que no se puede ni se debe modificar.

DOGMAS
Proposiciones que se asientan por firme y cierta y como principio innegable e incuestionable de una creencia.. Son las verdades de fe propias de cada religión, las que todos los creyentes deben reconocer y aceptar, formuladas conceptualmente de forma tal que no admita interpretaciones o mensajes equívocos. Las fórmulas dogmáticas son exactas, admite explicaciones y comentarios, pero no disquisiciones o reformulaciones.

CREDO
Es la expresión simplificada – y en forma de oración – del conjunto de verdades fundamentales que usan los fieles para expresar la fe que tienen. Y es la fórmula que se usa para testimoniar las creencias en los momentos de la conversión o del ingreso a la religión o iglesia.

ORTODOXIA
ORTODOXOS
Es la recta doctrina, la fe, el dogma y las enseñanzas que deben respetarse como cuestiones in-discutibles. Se predica de todas las verdades que se ajustan a lo establecido y de las que comulgan todos los creyentes. Lo que no se discute, ni se altera, ni se pone en duda o en cuestión.

HETERODOXIA
HETERODOXOS
Es el quiebre de la ortodoxia, la formulación de otras verdades que se alejan de las establecidas. Puede producirse en el momento de la formulación inicial (el dogma establecido se opone a la heterodoxia de los que se resisten al mismo) o en el curso de la historia de la religión o de la iglesia. Los que defienden doctrinas heterodoxas con heterodoxos o herejes: generalmente son condenados y excomulgados, quitados de la común – unión de los creyentes. Cada religión establece – en los diversos contextos – qué es lo que hace con los heterodoxos.

CONCILIO
Cuando el Papa debe tomar una decisión que abarca a toda la cristiandad - proclamar un dogma, modificar la organización de la Iglesia o condenar una herejía -, puede convocar un Concilio. Los obispos del mundo entero son llamados a Roma (o a la ciudad que el Pontífice haya escogido). Su presencia es obligatoria, salvo en caso de fuerza mayor. Junto con los obispos concurren los superiores de órdenes religiosas, los abades generales, los prelados nullius - que no tienen jurisdicción en una diócesis - y los cardenales, aunque sólo con presencia deliberativa. El primer Concilio fue el de Nicea (325) y el 21º el Vaticano II (1962 – 1965)

ALTA EDAD MEDIA
Se denomina por convención al periodo que se extiende desde la caída del Imperio Romano hasta aproximadamente el año 1000, época de resurgimiento económico y cultural. Tres imperios conviven y luchan por la supremacía: el bizantino, el árabe o islámico y el carolingio.

BAJA EDAD MEDIA
Es el periodo que abarca desde los inicios del siglo XI hasta el Renacimiento, ya en el siglo XV. Nace en el contexto del feudalismo pero progresivamente se produce un florecimiento económico, cultural y educativo en torno a los Burgos medievales. La crisis final del medioevo dará lugar al inicio de la época moderna.

PATRISTICA
Es momento en el que se estableció la primera y determinante conciliación entre la filosofía griega, fundamentalmente el platonismo y el neoplatonismo, y el pensamiento cristiano. La diferencia fundamental con el período posterior estriba en que la síntesis entre filosofía y cristianismo en los últimos padres de la Iglesia se llevó a cabo a través del platonismo, y entre los escolásticos se incorporan los escritos de Aristóteles y todas las producciones de Platón.

ESCOLASTICA
El término escolástica proviene de la palabra latina "scholasticus" y se aplicaba a los que se ejercitaban en la enseñanza en las escuelas monacales. Cronológicamente se desarrolló en el período que abarca los siglos XI al XIV; como sistema perduró hasta el Renacimiento y el siglo XVII, aunque ya sin vigencia. Se suele identificar a la escolástica con la filosofía medieval, ésta no abarca todas las corrientes y movimientos teológicos y filosóficos que se desarrollaron en este período, como por ejemplo la filosofía árabe y judía o las corrientes místicas.

ALTA ESCOLASTICA
Tuvo lugar durante los siglos XI y XII – en los monasterios y antes de la fundación de las universidades - período caracterizado por las grandes cruzadas, el resurgimiento de las ciudades y por un centralismo del poder papal que desembocó en una lucha por las investiduras. Filosóficamente hay un claro enfrentamiento entre quienes pretenden mantener la defensa de la fe al margen de cualquier presencia de la filosofía, y los que desean armar de filosofía las verdades de fe para dotarlas de mayor fundamento (dialécticos y anti-dialécticos).

GRAN ESCOLASTICA
Es el apogeo de la escolástica y coincide el siglo XIII, momento de auge de la Europa medieval en la que se empiezan a configurar sus Estados. En este siglo se fundan las universidades y surgen las órdenes mendicantes (dominicos y franciscanos), de donde procederán la mayoría de los teólogos y filósofos de la época. Fueron precisamente los dominicos los que asimilaron la filosofía de Aristóteles a partir de las traducciones e interpretaciones árabes, mientras los franciscanos siguen la línea abierta por la patrística, y asimilarán el platonismo, que era mucho más armonizable con los dogmas cristianos.

DECANDENCIA DE LAESCOLASTICA El siglo XIV es una época de profunda crisis económica, política y social que anuncian el final de la Edad media, donde se produce la progresiva separación entre Iglesia y Estado. Coincidente con este período, la escolástica comenzará su decadencia, rompiéndose definitivamente el acuerdo entre la razón y la fe o la teología y la filosofía: ambas han de ir por caminos separados.

martes, enero 15, 2008

053. FILOSOFIA MEDIEVAL E HISTORIA DE LA FILOSOFIA

01. PREDOMINIO: la visión histórica de la filosofía tiene un predominio pedagógico y bibliográfico en la filosofia y en su enseñanza. No hay filosofía sin una referencia necesaria a su historia. Las respuestas a los problemas de la filosofía implican – siempre – un retorno a la historia para rescatar las diversas fuentes del pasado que alimentan el presente. La referencia a los autores del pasado ha sido una práctica a lo largo de toda la historia de la filosofía (podemos recordar los textos de PLATON y de ARISTOTELES), pero la constitución de la HISTORIA DE LA FILOSOFIA como una disciplina que debe estudiarse en sí misma es un aporte que surge a partir del curso de HEGEL y de la publicación de su Introducción a la Historia de la Filosofía. HEGEL es el primero en buscar y descubrir la relación que existe entre el pensamiento filosófico y la sociedad concreta, histórica, de donde surge. El libro surge como síntesis (realizada por sus discípulos) de los diversos cursos que – sobre el tema – dictó a partir de 1805. A partir de HEGEL la historia de la filosofía no es solo un respaldo para hacer filosofía, sino que es en sí misma filosofía. (HEGEL, 1983; CARPIO, 1977: 3) Para HEGEL la historia de la filosofía representaba y expresada el itinerario del ESPIRITU en la búsqueda de su propia realización. Por lo tanto la historia tenía una resonancia muy especial, ya que debía ser construida e interpretada desde ese curso histórico y temporal del Espíritu Absoluto: HEGEL le otorga a la filosofia y a su historia la reconstrucción histórica del espíritu absoluto, reconstrucción de la realidad subjetiva y objetiva a fin de revelar la estructura racional de lo real.
02. ANARQUIA Y CONTINUIDAD HISTORICA: el problema radica en superar lo que se ha dado en llamar la “anarquía de los sistemas filosóficos” (= la suma de opiniones y respuestas que durante 25 siglos intentan abordar y resolver los mismos problemas con diversas formulaciones) para asumir una necesaria autoconciencia histórica en la búsqueda permanente e insaciable de la verdad. Sin embargo es posible que quien se asoma a la historia de la filosofía quede desorientado o atormentado por la duda al comprobar la existencia de tantas y variadas respuestas y tener que ir girando de doctrina en doctrina como dentro de un círculo infernal. Esto puede superarse si a esta mirada histórica la asumimos como un camino de búsqueda de la verdad y de aproximación dialéctica a respuestas cada vez mas complejas y mas completas. Si la historia de la filosofía es la suma desordenada de autores, obras y respuestas filosóficas que se enfrentan entre sí a lo largo del tiempo sólo puede tener un interés superficial e ilustrativo. Si, por el contrario, la historia de la filosofia puede ser leída e interpretada como un camino que se prolonga en el tiempo y que recorre los mismos tópicos produciendo – a partir de la experiencia anterior – nuevos aportes, se transforma en verdadera filosofía. No es lo mismo leer e interpretar a HERACLITO, PARMENIDES, PITAGORAS Y PLATON como una sucesión de ingeniosas interpretaciones, que hacerlo sabiendo que se tratan de diversas aproximaciones al problema de lo real que encuentran en PLATON una síntesis que permitirá prolongarse en la filosofía de ARISTOTELES. Esta debería ser no sólo una premisa de la enseñanza sino, sobre todo, del aprendizaje de la filosofía, de la lectura e interpretación de los textos y de los comentarios sobre los filósofos.

03. PASADO FILOSOFICO: el pasado se nos ofrece como tradición (el esfuerzo del pasado que prolonga como alimento, disciplina y formación del presente), como influencia (el carácter determinante de ciertos aportes del pasado que resurgen en las opiniones del presente), como fuentes (lugar en donde se nutre el presente para sus nuevas construcciones). La filosofía no se agota en su historia y no vive de ella: la utiliza para crear nueva filosofía, para dialogar con nuevas situaciones y contextos. La filosofía del presente se arma de la filosofía del pasado, pero no vive sólo del pasado, sino que lo interpreta como un verdadero incentivo para generar nuevo pensamiento, nuevas aportes filosóficos.
04. LA HISTORIA COMO HECHO TEXTUAL: la historia se presencia como un material constituido por textos que se deben seleccionar, organizar, sistematizar. El paso del tiempo – bien o mal – ha hecho su propia selección conservando algunos documentos y eliminando otros. Esta selección comienza definiendo quiénes son los filósofos, los productores de filosofia; prosigue con la selección y clasificación de las obras que pueden ser consideradas filosóficas; y concluye con una selección, jerarquización y agrupamiento de los representantes y de las ideas para facilitar el estudio de las principales corrientes. El material histórico no está ordenado naturalmente, sino que el orden es siempre una construcción y, como tal, discutible. Los diversos estudios, manuales, publicaciones históricas representan siempre una versión del pasado, no es pasado mismo. Por eso es importante cruzar diversos autores y diversas fuentes con los textos y documentos que nos permiten sacar nuestras propias conclusiones. Frecuentemente la mirada con que nos hemos educado filosóficamente es la mirada que prima a la hora de revisar los filósofos, seleccionar las obras, consultar las fuentes, establecer las relaciones de orden y de jerarquía, organizar las clases y acreditar los saberes. La posibilidad de abrir siempre la perspectiva, de mostrarnos inquietos y receptivos frente a otras perspectivas es un respeto a la filosofía y a su historia.
En este sentido las historias de la filosofía –como producción textual – o las antologías que seleccionan los principales textos responden a diversas orientaciones: no es el mismo el recorte, el ordenamiento y el desarrollo de un filósofo e historiador que trabaje desde la filosofía analítica, desde el marxismo o desde una perspectiva cristiana. Cada uno “construye” un pasado desde una determinada mirada y juzga el valor de los aportes según sus criterios. Es importante observar – al consultar las historias de la filosofía o los comentarios – quiénes son sus autores y qué orientación tienen para complementarlos con otras perspectivas de análisis.

05. COMO SE ORDENA LA HISTORIA DE LA FILOSOFIA: de la masa de hechos, autores, obras y doctrinas, el historiador de la filosofía opera un proceso de ordenamiento. La sucesión histórica se cuelga de determinados criterios, obedeciendo a diversas orientaciones:

· historia de los grandes filósofos, de los autores mas significativos o la totalidad de los autores.

· historia de los grandes sistemas en que se agrupan los filósofos, como forma de pensar e interpretar el conocimiento y la realidad (ej. Idealismo, racionalismo, tomismo, positivismo)

· historia de la producción filosófica respetando un criterio geográfico. (ej. Filosofia alemana, occidental)

· historia de los diversos problemas que han recorrido la historia de la filosofía (ej. El problema de Dios, del conocimiento, metafísico, ético, político)

· historia como una continuidad articulable tendiente a probar un avance o un progreso en el pensamiento y en la resolución de los problemas.

06. HISTORIA DE LA CIENCIAS - HISTORIA DE LA FILOSOFIA

6.1. Exhibe una marcha progresiva, acumulativa, creciente en una sola dirección rectilínea. Puede haber varias líneas aparentes pero en realidad se trata de avances que aun no son reconocidos como tales.
Presenta un desarrollo discontinuo con aparentes avances y retrocesos, reiniciando permanentemente el camino. Hay una aparente incoherencia y cambios sin continuidad
6.2. Cada nuevo aporte es superador del anterior y cada contribución representa un avance con respecto al pasado. Si no fuera avance, no tendría valor ni sentido su presencia.
Los nuevos aportes pueden negar o sustituir los anteriores, sin convertirse en contribuciones mejores o más significativas. El regreso al inicio puede representar el mejor avance.
6.3. Para estudiar las ciencias no es necesario conocer o estudiar su historia. El último de los tratados de las ciencias contiene en sí toda su historia, aunque sean los aportes que han significado una cadena de verdades científicas válidas. El estudio de la historia es un aporte complementario y supletorio (contextual).
Estudiar filosofia implica estudiar la historia de la filosofía porque no existe ninguna obra filosófica con el estado actual de la filosofía vigente, sino que la filosofía es la suma y la articulación de los diversos aportes que se han ido dando en la historia y se producen en el presente.
6.4. A la ciencia no le concierne su historia. La historia de las ciencias, no es ciencia, sino historia.
La filosofía se nos muestra como historia de la filosofía y la historia de la filosofía como filosofia. Estudiar historia de la filosofía es acceder a la filosofía.
6.5. Quienes hacen la historia de la ciencia no son científicos, sino epistemólogos o historiadores. No están en la producción del saber, sino en la sistematización de los datos históricos.
El historiador de la filosofia es él mismo un filósofo, porque la revisión de la historia no se puede hacer sino filosofando.
6.6. La obra científica se define por su carácter perecedero, agotable, falsable, sustituible. Lo pasado no sirve para el presente, a menos que nunca haya sido refutado. La historia de las ciencias exhibe una serie de cambios de paradigmas.
Las obras filosóficas siempre “sirven” y son fuentes inagotables que puede refutarse pero que no puede anularse o soslayarse. Todas las producciones de la historia del pensamiento siguen teniendo validez..
6.7. La ciencia constituye un dominio de saber compartido unánimemente por la comunidad científica de un momento histórico dado, Existe un acuerdo fundamental entre sus cultivadores: cada ciencia, en cada etapa de su desarrollo, es única y así lo reconocen quienes la cultivan.
La filosofía nunca es una, sino que siempre es un universo turbulento en el que conviven diversas filosofías y orientaciones, variadas miradas del presente y del pasado, y hasta contrapuestas maneras de hacer y de producir filosofía.

07. CORTES DIACRONICOS Y SINCRONICOS: aunque en el decurso históricos los diversos filósofos van apareciendo en sucesión temporal (corte diacrónico), incorporados a los procesos históricos y dialogando con los contextos en los que los autores viven y las obras circulan, hay cierta cercanía en sus formulaciones que los transforman en habitantes de nuestras reflexiones y fuentes para nuestros problemas, anulando las distancias temporales. Pero además entre los filósofos hay fenómenos de sincronía porque sus respuestas se producen en momentos simultáneos, en la misma época. A veces el ordenamiento didáctico de la sistematización los escalona cuando en realidad se trata de respuestas que se gestan, de piensan, de formulan y se publican al mismo tiempo. Esa simultaneidad inhabilitaría ciertas interpretaciones que contraponen respuestas como si fueran sucesivas, cuando en realidad nunca pudieron ser conocidas por los presuntos interlocutores. Por ejemplo: PITAGORICOS, PARMENIDES Y HERACLITO. El siglo XVIII es generoso en filósofos que producen casi al mismo tiempo y hay que jugar muy finamente con las fechas de publicación: BERKELEY, HUME, VOLTAIRE, ROUSSEAU, KANT, LEIBNIZ, FICHTE, HEGEL, NEWTON, SCHELLING, VICO comparten el mismo siglo, aunque nosotros optemos por clasificarlos en escuela o corrientes distintas y oponerlos entre sí.

08. SUCESIONES, COEXISTENCIAS E INFLUENCIAS: las respuestas de la Historia de la Filosofía no son un simple repertorio enciclopédico de nombres, frases, obras, opiniones, respondiendo al orden que impone arbitrariamente el sistema o la historia misma. La presencia de los filósofos, la evolución del pensamiento a través de sus obras, los aportes, obedecen a un contexto, a una íntima conexión, y no son producto del azar: el valor de los mismos no se determina por el carácter insólito de su formulación, sino por la coherencia con la que se estructuran cada una de las respuestas. Cuando accedemos a la historia de la filosofía lo hacemos con la avidez de querer conocer las respuestas que el pasado nos reserva, pero también con una actitud crítica e interrogante que cuestiona, discute, busca mas explicaciones, y – finalmente – con el explícito intento de establecer las relaciones con el pensamiento del presente.

09. TIEMPO Y ESPACIO: no sólo el tiempo determina la historia. También lo hace el espacio. Los recorridos de la filosofía – desde los presocráticos – tienen un curso geográfico de producción y de difusión. Observar los desplazamientos puede servir para potenciar o relativizar las influencias y las antinomias. El pensamiento no siempre germina en los centros de poder o en los lugares de privilegios, no lo hace necesariamente en las universidades o en centros académicos: elige también los lugares periféricos o marginales, y frecuentemente surge entre quienes ejercen otros oficios o profesiones. Dar cuenta de estas circunstancias puede ser valioso para la comprensión de algunos procesos de desarrollo del pensamiento. Así por ejemplo: el largo periplo de la filosofía griega antes de llegar a Atenas; los diversos países que se apropian sucesivamente de la filosofía moderna, dividida en continental y británica.

10. EL PENSAMIENTO EN PROCESO DE CAMBIO: los filósofos tienen – en general – una generosa producción que se extiende a lo largo de toda la existencia. Pensar en un pensamiento único y homogéneo es subestimar la capacidad de los autores y la dinámica misma de las ideas que se formulan, se completan y se revisan a lo largo de la vida. La historia de la filosofía debe trabajar con los procesos de creación de los autores, las reformulaciones, las propias variaciones del pensamiento. Los primeros escritos de Platón y la formulación de la teoría de las Ideas en la madurez de su pensamiento contrastan con las reformulaciones e interrogantes de los últimos escritos que adelantan algunas de las respuestas del primer Aristóteles. Es imposible ignorar el itinerario intelectual y creativo de Agustín que circula por las diversas escuelas filosóficas de su época antes de afincarse en el pensamiento cristiano. ¿Puede hablarse del mismo Heidegger cuando trabajos los textos de 1925 y los comparamos con los posteriores a 1960? Y queda flotando para una discusión sumamente provocativa: cuando descubrimos un itinerario intelectual cambiante en los filósofos, ¿cuál es la filosofía que debemos asignarle como propia y determinante? ¿la de los descubrimientos juveniles, la de la madurez, la del ocaso y sus escritos póstumos?

11. FILOSOFIA Y CONTEXTOS: en filosofía, como en otras disciplinas –la literatura o el arte – no importa el filósofo, sino sus textos, sus obras. Allí esta el centro de referencia que pone en marcha las ideas. Pero la vida del filósofo, el contexto en el que vivió, su época o su sociedad pueden ayudar a explicar algunas producciones. En este sentido, la genealogía de algunos textos o la determinación de los entornos de la redacción ayudan a darle la verdadera dimensión. Pensemos, por ejemplo, el LA CONSOLACION DE FILOSOFIA de un BOECIO condenado a muerte o el ESBOZO de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano de de CORDORCET en iguales circunstancias; la producción de un SPINOZA dedicado a pulir los lentes o la burguesa vida de DESCARTES: los sueños de transformación política de PLATON y el compromiso de ARISTOTELES con Filipo y Alejandro Magno; o el coqueteo de HEIDEGGER con el nazismo o la lucha por los derechos humanos de RUSSEL.


PROPUESTAS DE TRABAJO

· Revisar geográficamente el recorrido de la FILOSOFIA ANTIGUA. Uitilizar un mapa para su identificación.
· Elegir uno de los filósofos de la antigüedad y describir su itineriario intelectual desde sus primeras obras hasta la etapa definitiva.
· Armar en una línea de tiempo la presencia de los FILOSOFIA ANTIGUOS para certificar influencias, olvidos, ideas contrapuestas.
· Establecer vínculos entre las obras y los datos biográficos de alguno de los autores
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viernes, enero 11, 2008

052. FILOSOFIA EN LA NOVELA DE SKARMETA

Es curioso cómo SKARMETA en su novela EL BAILE DE LA VICTORIA se las ingenia para introducir temas clásicos de la filosofia en el diálogo entre dos personajes comunes, hasta vulgares, ajenos a todo círculo académico, pero a quienes le brotan los "saberes escolares"convertidos en diálogos posibles, verosímiles.
"- ¡Dios no puede pensar!
- ¡Te volaste, loca! Dios es todopoderoso y si es todopoderoso puede pensar.(...)
- Si Dios pensara, tendría que ser Dios y el pensamiento de Dios a la vez, y eso no puede ser porque Dios es único, eterno, infinito e indivisible. Lo único que podría hacer Dios es pensarse a sí mismo.
- ¿Para qué Dios haría semejante cuestión?
- ¡Es que tienes que ponerte en un plano mas sutil, Angel! No puede tratar a Dios como si fuera un leñador. Dios es el concepto de Dios y en el concepto de Dios éste es único e indivisible.
- ¿Quien dijo esto?
- Los filósofos presocráticos. (...)
- Lo mejor es que imagines que todo es Dios. Es decir, las estrellas, los vientos, los mares, las personas, las montañas, los ríos, los árboles, los animales...
- ¿El rucio, mi caballo, es Dios?
- Si tú eres un panteísta, entonces crees que todo el universo es Dios. Si haces daño a alguien, entonces dañas a Dios.
- Pero Dios perdona a toda la gente. Aun a los que hacen daño.
- Seguro que no. Al cabrón que degolló a mi padre no lo va a perdonar. (...)
- ¿Te tocan preguntas de filosofía en el examen? ¿Que es la filosofía?
- En vez de dejar que las cosas sean como son, pensar en qué son las cosas. Solamente el hombre es capaz de hacer eso. Toma por ejemplo el río. El río ni siquiera sabe que es río y hace su trabajo de río.
- Fluye. (...)
- ¿Y en qué piensas cuando estás a su orilla?
- En nada. Me quedo ahí no mas, en la orilla.
- ¿No se te ocurre pensar qué sentido tiene que el río fluya?
- Francamente no.
- Está claro que no eres un filósofo. Los filósofos observan el Ser, y piensa sobre el Ser, y después inventan ideas que explican por qué las cosas son como son. Heráclito, por ejemplo.
- No sé lo que es el Ser.
- Bueno, pero te tiene que haber llamado alguna vez la atención que todo sea.
- No podría ser de otra manera.
- Dices eso porque no piensas.
- No te entiendo.
- Cierra los ojos e imagínate por una vez que no hay Ser. Es decir, que no hay nada de nada.
- Puedo imaginarme que no hay nada de nada, pero si estoy pensando que no hay nada de nada, entonces yo soy, porque para pensar que no hay nada de nada alguien tiene que pensarlo.
- Bueno, eso piensan algunos filósofos. Imagínate ahora que el hombre no existiese. ¿Habría mundo?
- Por supuesto que sí! (...)
- ¿Para quién?
- Para todas las cosas que son. Aunque no existieran hombres, habría río y mar y nubes y cielo y caballos y pájaros.
- Pero las cosas son sólo lo que son. Son en sí mismas. No saben que son. Sólo el hombre sabe que el Ser tiene ser. Es fantástico, ¿me comprendes? (...)
- Quisiera hacerte una pregunta, Victoria. ¿Que somos nosotros? (...)
- ¿Es una pregunta de filosofia en el sentido de que somos en el ser? Por ejemplo, ¿manifestaciones del ser?¿Apariencias del ser? (...)
- ¿Que relación existe entre nosotros, Victoria?
- Tu yo estamos juntos". (SKARMETA, 2004: 153 - 160)

miércoles, enero 02, 2008

051. TEMAS DEL CURSO DE FILOSOFIA MEDIEVAL (2007)

01. HISTORIA DE LA FILOSOFIA MEDIEVAL.
02. DEBATE INICIAL + PERIODO HISTORICO CONTROVERTIDO
03. CUADRO GENERAL DE LA HISTORIA DE LA FILOSOFIA
03. TODOS LOS NOMBRES DE LA FILOSOFIA MEDIEVAL (FERRATER MORA)
04. SENTIDO DE LA HISTORIA DE LA FILOSOFIA + FILOSOFIA MEDIEVAL
05. QUE ENTENDEMOS POR FILOSOFIA MEDIEVAL

06. QUE ENTENDEMOS POR FILOSOFIA MEDIEVAL + DEFINICIONES
07. ENCUENTRO DE DOS COMPRENSIONES DE SER
08. CRISTIANISMO COMO NOVEDAD, LOCURA Y ESCANDALO
09. TALMUD
10. FILON DE ALEJANDRIA

11. CRONOLOGIA DE LA CRISTIANDAD
12. GLOSARIO MEDIEVAL
13. PATRISTICA Y ESCOLASTICA
14. CELSO+ DISCURSO CONTRA LOS CRISTIANOS
14. CELSO + DATOS DE SU VIDA
15. ARISTIDES + APOLOGIA
15. HERMIAS + TEXTO

16. ATENAGORAS + TEXTO
17. SAN JUSTINO + TEXTOS
18. TACIANO + TEXTOS
19. TERTULIANO + FILOSOFIA + APOLOGETICUM
20. CLEMENTE DE ALEJANDRIA + TEXTOS

21. ORIGENES + TEXTOS
22. PLOTINO + TEXTOS. NEOPLATONISMO
23. CONCILIO DE NICEA
24. BIBLIOTECA DE ALEJANDRIA
25. GNOSTICOS
25. SAN IRENEO + CONTRA LOS GNOSTICOS
26. PATRISTICA + SAN AGUSTIN / 1
27. PATRISTICA + SAN AGUSTIN / 2
27. SAN AGUSTIN + TODAS LAS OBRAS
28. SAN AGUSTIN + TEXTOS 1 + CONFESIONES
28. SAN AGUSTIN + TEXTOS 2 + LUCHA CONTRA LOS HEREJES
28. SAN AGUSTIN + TEXTOS 3 + FE EN LO QUE NO SE VE
28. SAN AGUSTIN + TEXTOS 4 + LA CIUDAD DE DIOS
28. SAN AGUSTIN + TEXTOS 5 + HEREJIAS
29. DESARROLLO HISTORICO DEL PROBLEMA DEL TIEMPO
29. SAN AGUSTIN + ANTECEDENTES DEL COGITO CARTESIANO
29. SAN AGUSTIN, MONTAIGNE, DESCARTE + ESCEPTICISMO
29. BORGES + NUEVA REFUTACION DEL TIEMPO
30. SAN AGUSTIN + FILOSOFIA POLITICA + CLACSO

31. BOECIO + VIDA
32. BOECIO + SELECCIÓN DE TEXTOS
33. DIONISIO AREOPAGITA + TEXTOS
33. PSEUDO DIONISIO + NOMBRES DIVINOS
34. ISIDORO DE SEVILLA
34. SAN ISIDORO DE SEVILLA + TEXTOS DE LA ETIMOLOGIA
35. BENEDICTINOS, VIDA RELIGIOSA, MONASTERIOS.
35. MONAQUISMO, BENEDICTINOS, ORDENES RELIGIOSAS
36. ESCOTO ERIUGENA
36. ESCOTO ERIUGENA + SOBRE LA NATURALEZA
36. ESCOTO ERIUGENA + TEXTOS LATINOS
37. PROBLEMA DE LOS UNIVERSALES
37. SWIFT + NOMINALISMO
37. UNIVERSALES + EL NOMBRE DE LA ROSA

38. SAN PEDRO DAMIAN
39. SAN ANSELMO + TEXTOS
39. SAN ANSELMO DE CATERBURY
40. PEDRO ABELARDO
40. PEDRO ABELARDO + PENSAMIENTO
40. SAN BERNARDO + CONTRA ABERLARDO
41. PEDRO ABELARDO + HISTORIA DE MIS DESVENTURAS
41. PEDRO ABELARDO + TEXTO DE LOGICA
41. PEDRO ABELARDO + TEXTOS
42. HILDELGARDA DE BINGEN
42. LATIN EN EL MEDIOEVO
43. FILOSOFOS ARABES +AVICENAS Y AVERROES
43. FILOSOFOS ARABES + AVICENAS + TEXTOS
43. FILOSOFOS ARABES + TEXTO EN ARABE
43. FILOSOFOS ARABES + AVERROES + TEXTOS
43. BORGES + AVERROES
44. FILOSOFOS JUDIOS + AVICEBRON Y MAIMONIDES
44. MAIMONIDES
44. MAIMONIDES + TEXTOS
45. NUEVAS ORDENES RELIGIOSAS
46. RECUPERACION DE LA FILOSOFIA ANTIGUA
46. ARISTOTELES EN LA EDAD MEDIA + TEXTO EN GRIEGO

47. ESCOLASTICA + METODOLOGIA
48. SAN BUENAVENTURA + FRANCISCANOS
49. ALBERTO MAGNO
50. UNIVERSIDADES Y CORPUS ARISTOTELICUM
51. SANTO TOMAS DE AQUINO.
51. SANTO TOMAS DE AQUINO + TEXTOS
51. SANTO TOMAS DE AQUINO + TEMAS Y TEXTOS
52. AVERROSIMO O DOBLE VERDAD

53. ROGER BACON Y LA CIENCIA MEDIEVAL
53. ROGER BACON + TEXTOS + OPUS MAIUS
53. CIENCIA MEDIEVAL: ORESME, BURIDAN, GROSSETESTE

54. DUNS SCOTO
54. DUNS SCOTO + TEXTOS
55. GUILLERMO DE OCKAM
55. OCKAM + TEXTOS

56. EL MAESTRO ECKART + TEXTOS
57. DISOLUCION DE LA ESCOLASTICA: PUENTES HACIA LA MODERNIDAD
58. FILOSOFIA MEDIEVAL + SINTESIS DE TEMAS Y PROBLEMAS.
59. SITIOS VIRTUALES DE FILOSOFIA MEDIEVAL: EVALUACION Y PROPUESTA
60. BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA, FUENTES, OBLIGATORIA, SUGERIDA
.

050. ENSEÑAR FILOSOFIA

Después de pasar más de medio siglo dedicado a la enseñanza en numerosos países y sistemas de estudios superiores, me siento cada vez más inseguro en cuanto a la legitimidad, en cuanto a las verdades subyacentes a esta «profesión». Pongo esta palabra entre comillas para indicar sus complejas raíces religiosas e ideológicas. La profesión del «profesor» —este mismo un término algo opaco— abarca todos los matices imaginables, desde una vida rutinaria y desencantada hasta un elevado sentido de la vocación. Comprende numerosas tipologías que van desde el pedagogo destructor de almas hasta el Maestro carismático. Inmersos como estamos en unas formas de enseñanza casi innumerables —elemental, técnica, científica, humanística, moral y filosófica—, raras veces nos paramos a considerar las maravillas de la transmisión, los recursos de la falsedad, lo que yo llamaría —a falta de una definición más precisa y material— el misterio que le es inherente. ¿Qué es lo que confiere a un hombre o a una mujer el poder para enseñar a otro ser humano? ¿Dónde está la fuente de su autoridad? Por otra parte, ¿cuáles son los principales tipos de respuesta de los educados? Estas cuestiones desconcertaron a san Agustín y aparecen con toda su crudeza en el clima libertario de nuestra propia época.

Simplificando, podemos distinguir tres escenarios principales o estructuras de relación. (01) Hay Maestros que han destruido a sus discípulos psicológicamente y, en algunos raros casos, físicamente. Han quebrantado su espíritu, han consumido sus esperanzas, se han aprovechado de su dependencia y de su individualidad. El ámbito del alma tiene sus vampiros. Como contrapunto, (02) ha habido discípulos, pupilos y aprendices que han tergiversado, traicionado y destruido a sus Maestros. Una vez más, este drama posee atributos tanto mentales como físicos. (03) La tercera categoría es la del intercambio: el eros de la mutua confianza e incluso amor («el discípulo amado» de la Ultima Cena). En un proceso de interrelación, de osmosis, el Maestro aprende de su discípulo cuando le enseña. La intensidad del diálogo genera amistad en el sentido más elevado de la palabra. Puede incluir tanto la clarividencia como la sinrazón del amor. Hay discípulos que se han sentido incapaces de sobrevivir a sus Maestros. Cada uno de estos modos de relación —y las ilimitadas posibilidades de mezclas y matices entre ellos— han inspirado testimonios religiosos, filosóficos, literarios, sociológicos y científicos.
George Steiner: Introducción a Lecciones de los maestros

lunes, diciembre 24, 2007

049. FENOMENO Y NOUMENO

El misterio de las cosas, ¿en dónde está?
Si apareciese, al menos
para mostrarnos que es misterio,
qué sabe de esto el río, ¿qué sabe el árbol?
Y yo, que no soy más ¿que sé yo?
Siempre que veo las cosas
y pienso en lo que los hombres piensan de ellas,
río con el fresco sonido del río sobre la piedra.

Porque el único sentido oculto de las cosas
es que no tienen ningún sentido oculto.
Es más extraño que todas las extrañezas
y que los sueños de todos los poetas
y los pensamientos de todos los filósofos
que las cosas sean realmente lo que parecen ser
y no haya nada que comprender.

Sí, esto es lo que mis sentidos aprendieron solos:
Las cosas no tienen significación tienen existencia.
Las cosas son el único sentido oculto de las cosas.

FERNANDO PESSOA

048. KANT Y SU VERSION DEL MATRIMONIO

En esta organización de su vida, que formaba un sistema completo y acabado, exactamente dividido y detallado como un libro kantiano; en este orden estereotipado que tenía en todas sus esferas la independencia personal del filósofo, se comprende muy bien que Kant se bastaba a sí propio en el interior de su casa, y que no había de tener inclinación a la vida entre dos. Realmente, el círculo uniforme de su vida no podía tener otro centro que él. He aquí la razón de que permaneciera célibe. El matrimonio no podía penetrar en el orden de su vida. Su amor exclusivo a la independencia le retenía célibe. Además, las inclinaciones que impulsan al matrimonio no fueron tan vivas en él que causaran a su estado célibe grandes privaciones. No había en su vida hueco alguno que el matrimonio pudiera llenar. Y a medida que avanzaba en edad se arraigaban más sus costumbres, y el sistema de vida que había seguido era incompatible con la vida conyugal. Pretenden sus biógrafos que aun en edad bien avanzada estuvo dos veces a punto de casarse; pero que faltó en el momento oportuno; esto prueba que no había tomado en serio la cosa. Estaba conforme con San Pablo sobre el matrimonio: casarse es bueno; no casarse mejor, y hacía además referencia al juicio de una mujer muy inteligente que le había repetido muy a menudo: «Si te va bien, quédate así.» Mas no debe por esto creerse que fuera insensible o contrario a las mujeres, porque no era ni lo uno ni lo otro, antes bien, gustaba en extremo de su trato y dícese que se mostraba con ellas sumamente amable y atento. Eso sí, no habían de ser eruditas, ni debía versar la conversación sobre puntos que traspasaran los límites prescritos en la buena sociedad. Le impresionaban vivamente las gracias y encantos que da a la sociedad la mujer, pero también es verdad que no sintió mucho que le fuera indispensable en su vida íntima esta bella mitad del género humano. Su falta no le causó tampoco enojo alguno. No dejaron de hablarle de ello sus amigos y hasta de aconsejarle; pero siempre permaneció sordo a sus deseos, aunque los recibiera con benevolencia. Aun teniendo sesenta y nueve años, un [380] pastor de Koenisberg le instó a que se casara y hasta le llevó en hora no acostumbrada un escrito que con este objeto había publicado: «Rafael y Tobías, o el diálogo de dos amigos sobre el matrimonio agradable a Dios.» Kant indemnizó a este buen hombre de los gastos que había hecho, y refería frecuentemente de muy buen humor esta edificante conversación.
El matrimonio es una de esas condiciones que sólo pueden ser conocidas practicándolas, y como Kant no se sometió nunca a ese régimen, permaneció oculta para él la dicha y la dulzura que en esta vida común existen. Él lo consideraba como una relación externa de derecho, en la cual los contrayentes no son el uno para el otro más que un medio y no un fin; y lo que es todavía más característico para su manera de considerar esto, hallaba la parte útil del matrimonio en condiciones económicas, es decir, en el concurso que una mujer rica da a la independencia de su marido. Asegurada esta relación económica y la mutua benevolencia, parecíale el matrimonio realmente feliz y racional por la sencilla causa de que estaba fundado en principios sólidos de la razón. Estos matrimonios de razón eran los que frecuentemente aconsejaba a sus amigos jóvenes, y a veces los instaba vivamente, llegando el caso de disgustarse si notaba que la pasión tenía entrada en sus propósitos. No es posible pensar nada más prosaico, vulgar, común, y en el sentir de algunos hombres, más práctico sobre el matrimonio que lo que pensaba Kant, quien carecía por completo de sentido para comprender su parte poética y sentimental. Falta es esta que sólo podemos perdonar al filósofo achacándosela al solterón. En algunos de sus héroes, parece que es la filosofía poco favorable al matrimonio. Descartes y Hobbes, Spinoza y Leibniz, fueron también célibes.

KUNO FISCHER (1896) + LA VIDA DE KANT

miércoles, diciembre 19, 2007

047.NUEVAMENTE BOECIO



















EDICION DE UN EJEMPLAR DE BOECIO DE 1600
La "Consolación de la filosofía" juega con ese tiempo que parece nuestro y sin embargo de algun modo esta definitivamente escrito. Tambien esta tarde calurosa de diciembre, los exámenes que he de tomar, las actividades previstas para estos últimos días en los que Saturno se va devorando el 2007...

martes, diciembre 11, 2007

046. FEYERABEND + UN EJEMPLO

Manuel Limeres. Interventor de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) A nosotros nos corresponde controlar a los laboratorios y sus protocolos de investigación clínica para aprobar medicamentos nuevos o nuevos usos de medicamentos ya aprobados. Ahora, qué hacen los médicos con los procedimientos y los remedios que nosotros aprobamos... no es nuestro trabajo ni está en nuestras manos". Manuel Limeres, accedió a responder las preguntas de Clarín (09.12.2007) tras el escándalo por las posibles irregularidades en la aplicación de un protocolo de investigación clínica en el Hospital Fernández.-
-¿ANMAT controla todas las investigaciones clínicas que se llevan a cabo en Argentina?
-No. Sólo aprueba, supervisa e inspecciona los protocolos sobre drogas nuevas que traen los laboratorios, que representan una de cada tres investigaciones realizadas. No controlamos a los médicos ni a los Comités de Etica de los hospitales. A veces está bien que así sea, porque en muchísimos trabajos no hay intervención sobre el paciente ni uso de fármacos nuevos.
-¿Entonces hay investigaciones que nadie vigila?
-Desgraciadamente sí. Le pongo el ejemplo más frecuente: a veces los médicos descubren que un medicamento creado y aprobado para una función también sirve para otra cosa, y lo recetan. Si van a un congreso y dicen que estudiaron a 60 pacientes con este remedio y les fue bien, eso no tiene ningún respaldo. Ahora está pasando mucho con el antihipertensivo atenolol, que los psiquiatras recetan para casos de angustia con excitación y ataques de pánico, porque resulta bien. Pero esas funciones no están entre las aprobadas por nosotros. Si el laboratorio quisiera incluirlas en el prospecto, entonces tendría que hacer su propia investigación, y ahí sí presentarla ante ANMAT.
-Uno de los aspectos más oscuros de los ensayos es el pago de los honorarios a los investigadores. ¿Qué hace ANMAT para evitar abusos?
-No podemos hacer nada. Todavía no hay una ley nacional que regule las investigaciones, y cuando la haya aún habrá que esperar a que todas las provincias adhieran a ella. Por ahora tenemos una reciente resolución del ministerio de Salud, que hace un mes estableció, por ejemplo, que los Comités de Etica de los hospitales y clínicas opinen sobre cómo se reparte y se usa la plata cobrada por los investigadores. Hasta ahora sólo las provincias podrían hacer algo.
-¿Los controles de ANMAT son suficientes?
-Siempre se puede mejorar, pero le aseguro que sí. Además de vigilar todos los papeles y seguir su ejecución, nuestras inspecciones incluyen visitas mientras se hace el ensayo. El trabajo del cardiólogo Salzberg -ahora cuestionado tras la muerte de un paciente en el Hospital Fernández- había recibido una de estas visitas en enero, y estaba todo bien. Pero la semana pasada abrimos otra investigación sobre ese caso.
-¿ANMAT aplicó muchas sanciones por faltas graves?
-En proporción no. Ahora hay unos 500 protocolos en ejecución,y este año sólo negamos nueve permisos para ensayar. Tampoco encontramos muchas faltas en las inspecciones, pero cuando las hallamos somos severos: desde el año 2000 se iniciaron 28 sumarios, y en 18 casos se impusieron sanciones -en cuatro al médico y el laboratorio, en cinco sólo al laboratorio y en nueve sólo al investigador- por falta de reportes, falseamientos en los informes, irregularidades en la obtención del consentimiento del paciente y otras fallas. También pusimos multas. Hasta ahora, de 575.000 pesos a los laboratorios y de 182.000 pesos a los médicos.
Dos de cada tres ensayos clínicos no están registrados. Lo estima el titular de ANMAT, el ente que controla las nuevas drogas. Unos 28.000 pacientes participan de estos estudios financiados por laboratorios. Los investigadores cobran entre 500 pesos y 45.000 dólares. Médicos de primer nivel del mundo, hospitales públicos y clínicas privadas de prestigio, legislación insuficiente para garantizar todos los controles y una moneda devaluada que las hace muy baratas. Argentina tiene todos los condimentos para que la industria farmacéutica multinacional la incluya en sus investigaciones clínicas. El resultado: hay al menos 28 mil pacientes sometidos a ensayos médicos y muchos, muchísimos dólares en juego.
Una advertencia: la investigación de drogas y técnicas médicas sobre humanos es fundamental para el avance de la ciencia médica. Las pruebas con drogas para el sida realizadas en el Hospital Alvarez, por ejemplo, llevaron remedios vitales a pacientes que hasta 1996 indefectiblemente morían. Otra advertencia: si los ensayos se hacen mal y sin control, ponen en riesgo la vida de los pacientes. Las dos cosas ocurren hoy en la Argentina.
CLARIN .09.12.2007. GERARDO YOUNG

lunes, diciembre 03, 2007

045. FILOSOFIA DEL SIGLO XVIII + TRIUNFO DE LA RAZON

Al promediar el siglo XVII y, sobre todo, en el curso del siglo XVIII, la modernidad consolida su presencia y define su proyecto más expansivo. El mundo se vuelve moderno y la realidad adquiere su definitiva inteligibilidad asociada a la posibilidad de su dominio y transformación. La enumeración de algunos caracteres permitirá descubrir el contexto de posibilidad de las producciones de la ciencia moderna.

1. La razón se vuelve el común denominador de la condición humana: su rasgo distintivo y su identidad. La razón no pretende – como en los siglos anteriores – profundizar el interior de las cosas o su constitución metafísica (esencia, esquematismos latentes, realidad última, noumeno) sino que es una razón instrumental que se ofrece como un recurso de la humanidad para de-codificar e interpretar Toda la realidad.

2. La razón le da nombre al nuevo siglo: iluminismo, ilustración, siglo de las luces. Frente a la presunta oscuridad de los conocimientos del pasado, la nueva edad crea las condiciones para iluminar con las luces de la razón cada sector de lo real (lo humano y lo natural). La razón es civilizadora y con su presencia legislativa y transformadora tiende a superar la barbarie del pasado y de las fuerzas de la naturaleza.

3. La ciencia se asocia a la filosofía (filósofo y científico se identifican) para interpretar el cosmos (astronomía) y el mundo (mecánica). Los diversos representantes convierten al conocimiento racional en el instrumento de dominio. La formulación de diversas leyes permite determinar las constantes de los fenómenos, ordenar la realidad y anticipar su presencia y desarrollo. El sueño de Francis Bacon de convertir la ciencia en un recurso para el hacer y el poder (con la transformación de lo real) permite humanizar la realidad (cultura).

4. Se instaura el concepto de progreso y civilización (opuestos a tradición y barbarie): la humanidad ha entrado en una nueva edad y puede asegurar que la tierra (definitivamente conocida y conquistada) y el universo (descubierto, interpretado y observado) están bajo su dominio. El tiempo permite definir al siglo como el momento cumbre de la humanidad y al futuro como un vasto territorio para ampliar las realizaciones humanas.

5. La razón asume como paradigma el saber científico, principalmente asociado a la matemática y a la física matemática (filosofía natural) y desde este modelo opera en todos los ámbitos de lo humano: la economía, la moral, la política, los sistemas de representación y de gobierno, la organización social, la educación, la moral, la religión, la literatura, el arte etc. La Enciclopedia (británica y francesa) representa la “suma iluminista” que encarna y contiene todo el saber disponible (con un ordenamiento alfabético, no jerárquico); la revolución francesa y el despotismo ilustrado expresan en el ámbito de lo social y de lo político la presencia operativa de la razón, con la vigencia de nuevos principios de manejo del poder y de la sociedad. Nace el ciudadano como unidad sociopolítica que basa sus derechos en su mera condición de ser humano: el ejercicio de la racionalidad.

6. El siglo de las luces asume los caracteres de la civilización europea. Allí está la sede del pensamiento, de la razón y del progreso. La expansión civilizatoria se convertirá en un poder avasallador sobre las diversidades geográficas, raciales y culturales. No hay proyecto alternativo y todo lo distinto será subordinado al discurso hegemónico de la razón (Europa).

7. La fuerza de la ciencia y de la filosofía (razón) radica en la certeza de haber encontrado la llave de la realidad y su absoluto dominio. El hombre se siente efectivamente el rey de la creación, en su único dominador, renunciando a la “minoría de edad” de los tiempos precedentes y a diversas tutorías (Dios, los reyes, los poderes ocultos, las fuerzas irracionales de la naturaleza, lo desconocido, lo misterioso).

8. Mientras la filosofía sufre un período de transición entre los grandes sistemas del siglo XVII y la explosión creativa del Idealismo del siglo XIX (muchos filósofos, poca filosofía), la ciencia produce una expansión cualitativa y cuantitativa. Son muchos los hombres de ciencias y muchos los temas que se descubren, se abordan, se profundizan y se definen, pero a su vez el progreso de la matemática, de la astronomía, de la física, de la química y de las restantes ciencias va sumando diversas estrategias metodológicas (inductivo, axiomático, hipotético deductivo) con el objetivo de avanzar en la producción del saber.

9. La sociedad también recurre a la razón para encontrar la mejor organización, al tiempo que la política y las formas de gobiernos son temas de los debates racionales para ordenar la economía, el control de la violencia, el ejercicio de los derechos, el poder del estado, la participación de los ciudadanos.

10. Hay una circulación activa del saber, de la ciencia y de los conocimientos. El público lector se asocia a la burguesía y permite acceder a los conocimientos y divulgarlos. No se trata de algo privativo de sectores o iniciados, sino un derecho y una posibilidad al alcance de todos los ilustrados (considerando los límites impuestos por los sistemas educativos). Los autores (científicos, filósofos y literatos) conscientes de la situación escriben según los requerimientos de los lectores y la Enciclopedia es la muestra de la divulgación (“democratización”) de los conocimientos.

044. CARACTERES DEL PENSAMIENTO MODERNO

El Renacimiento (como inicio de la modernidad) no tiene una fecha exacta de inicio y florecimiento, cuando se prescinde de discutibles fechas que “cortan” arbitrariamente la historia. Ciertos síntomas de la modernidad asomaban en el siglo XIII y XIV y en algunos países europeos el Renacimiento florece en el siglo XV y XVI :

1. Autonomía del hombre frente a la protección que ofrecía un mundo cerrado y una sociedad controlada en la edad media. El sujeto moderno reconoce que es preferible afrontar los riesgos de la libertad (con sus miedos) que soportar el peso de un control y una obediencia universal (protección y subordinación).

2. Libertad de Pensamiento: progresivo rechazo de los dogmas y defensa de la autonomía de las ideas en los diversos dominios del saber (ciencia, filosofía, economía, política, religión).

3. Centralidad del tema del hombre que opera como el gran ordenador de la realidad. Dios no desaparece, pero deja de ser el centro de referencia y de reflexión, y el hombre se convierte en el eje de la realidad. Es el rey de la creación y quiere ejercer el reinado. El hombre moderno no es el hombre agobiado por problemas y debilidades, sino sobre todo el hombre fuerte, transformador, optimista, que sale a conquistar - con su conocimiento metódico - la realidad.

4. El mundo (el universo) es concebido como la casa que el hombre debe ordenar y el reino que debe gobernar. No es un lugar de purificación ni de paso, sino el ámbito central de la existencia en el que el hombre debe ejercer el reinado. La modernidad terminará poniendo en duda la trascendencia y afirmando la inmanencia y el valor absoluto de este mundo (desacralización)

5. El conocimiento funciona como una disposición y un fortalecimiento de lo humano: sólo el hombre puede llegar al mundo (cosmos) con su saber, objetivarlo, dar cuenta de él, interpretarlo, detectar sus regularidades, establecer las leyes... y el conocimiento se transforma en el verdadero instrumento del poder humano.

6. Conocimiento, ciencia y producciones humanas como los medios para fortalecer su presencia en el mundo. El hombre observa en las producciones de la ciencia (y de la técnica asociada) la posibilidad ver más lejos, llegar a lo máximo (telescopio) y lo mínimo (microscopio), aumentar la precisión, moverse con mayor autonomía, crecer en fortaleza. La proyección de lo humano multiplica su valor y su poder.-

7. Conocimiento como posibilidad de dominio, anticipación y transformación de la realidad. Si el hombre puede ordenar “a priori” la realidad, si puede clasificar “a posteriori” los fenómenos... La realidad misma – en cada una de sus manifestaciones – se vuelve humana. Pasa de lo natural a lo cultural... y el poder del hombre se vuelve civilización. Esta necesidad de progreso y dominio (objeto de la tecnología) promueve los avances de las diversas ciencias.

8. El pensamiento se asocia al rigor de las ciencias, principalmente de la matemática. Alejado de las imposiciones teológicas y metafísicas el saber parece descubrir su paradigma en el funcionamiento de las ciencias, principalmente la física, la astronomía y sobre todo la matemática. La matematización de lo real tienta a todos y la vigencia de un pensamiento riguroso, necesario, universal, seguro multiplica la búsqueda de diversos “discursos del método”.

9. Contraposición del universal humano (la humanidad, los hombres) como signo de poder y progreso y la auto-percepción de la pequeñez del ser humano individual (tiempo y espacio) frente al universo infinito y el peso de la historia... Persiste, sin embargo, la capacidad de superar con el pensamiento los límites mismos del tiempo y del espacio.

10. El hombre esta dispuesto y decidido a construir al mundo como humano, como morada propia, desplazando los principios religiosos y ubicando a Dios como un miembro necesario del sistema, pero respetuoso de la autonomía del esfuerzo humano (secularización)

lunes, noviembre 19, 2007

043. DESCUBRIENDO A ODO MARQUARD

Quienes se han resignado a que los filósofos profundos deben ser enmarañados e indigestos y los legibles tienen que ser frívolos, harán bien en leer a Marquard: erudito pero ligero, profundo y divertido, profundamente divertido. Él mismo llama a lo que hace "literatura trascendental". Lo seguro es que dedicándonos a él no perdemos el tiempo ni tampoco -¡gracias, oh dioses!- el buen humor. Por supuesto, Marquard también ha vivido su parte correspondiente en los padecimientos del siglo XX: en la infancia estuvo recluido en un internado nazi, para después ser movilizado como soldado adolescente y más tarde conocer el cautiverio.
De Joachim Ritter, su maestro, bajo cuya dirección estudió filosofía, germanística y teología en Münster y Friburgo dice que aprendió "que percatarse es más importante que deducir; que nadie puede empezar desde el principio, que cada uno tiene que enlazar con lo anterior... que las contradicciones están presentes de una manera más impresionante mediante las personas que por las lecturas, lo cual requiere ser capaz de convivir con puntos de vista extraños y aprender de ellos; que la constelación filosófica más plural es la mejor; además (aprendí) la sensibilidad para lo institucional y sus deberes; y por último, que la experiencia vital es insustituible para la filosofía".
Odo Marquard hace una filosofía que podíamos denominar minimalista. Sus libros nunca son demasiado extensos y están compuestos por breves ensayos o conferencias, a su vez divididos en porciones aún más concisas. Siempre están precedidas o acompañadas de notas irónicamente deprecatorias de comprensión o benevolencia. Pero sus contenidos también tienden a lo rebajado, el semitono, la demolición irónica de lo altisonante. Este minimalismo no conlleva abandonar las cuestiones esenciales de la filosofía, sólo sugiere afrontarlas con la modestia que impone nuestra contingencia o, por decirlo aún más claramente, nuestra mortalidad: "Hay problemas humanos en relación a los cuales sería antihumano (sería un error en el arte de la vida) no tenerlos, y sería sobrehumano (sería un error en el arte de la vida) resolverlos". (SAVATER. EL PAIS. 10/11/07)
Marquard es un filósofo escéptico, porque: (1) en primer lugar, el reconocimiento de una condición que se impone a los humanos: los hombres de hecho no pueden conocerlo todo, y siempre actúan en la medida de sus posibilidades. (2) En segundo lugar, los hombres están impelidos a la elección a vivir de una determinada manera, pero sin hacerse ilusiones ni perderse en vanas esperanzas; o sea, no se trata de que los hombres nada sepan, sino más bien que «no saben nada que pueda elevarse a principio: el escepticismo no es la apoteosis de la perplejidad, sino tan sólo un saber que dice adiós a los principios.»
El hombre es radicalmente homo compensator, lo cual significa que, más que hacer lo que debe de hacer en absoluto, se limita a hacer lo que puede hacer en cada momento, según sus reales potencialidades: el individuo actúa desde la contingencia, liberado de los dictados de la Necesidad, la Ideología, el Progreso, el Deber, la Historia, de los grandes conceptos, en suma, que tal vez hablen con voz poderosa, aunque en verdad sólo impresionan y gobiernan a los muy necesitados de una guía en el vivir o a los ya previamente convencidos. Precisamente por esa fuerza vital de la compensación, los hombres modernos son los que están más necesitados de la acción, o mejor, la práctica, de conservar. De hecho, cuanto más moderno es el mundo moderno, cuanto más se encuentra su conciencia marcada por el impulso (casi diría, la pulsión) hacia la innovación, hostigada por la aceleración y la prisa, más requiere de la preservación, de la contención y de la lentitud. Los principios de la modernidad entran en colisión con el proyecto humano, entre otros supuestos, cuando pretenden exigirle al sujeto demasiado, por el hecho de querer llegar demasiado lejos, o cuando empujan sin conmiseración ni respeto, o se alzan sobre sus hombros, adoptando la forma de doctrinas espirituales y de programas ideológicos de superación (el «hombre nuevo») o de escapismo (las utopías). Los seres humanos somos seres contingentes por destino, y además no somos absolutos, sino finitos. Quiere decirse: nuestra vida tiene un plazo. Y es que, en efecto, si largo es el brazo (o la tenaza) del progreso e inmenso el horizonte que ofrece la perspectiva de lo moderno, una principal circunstancia humana contiene al hombre y le impone el más estricto «principio de realidad», ya visto y muy meditado por los pensadores antiguos: la brevedad de la vida. (RODRIGUEZ GENOVES. EL CATOBLEPAS. Nº 23. 2004)
Obras de Odo Marquard publicadas en castellano: Las dificultades con la filosofía de la historia. Traducción de Enrique Ocaña. Pre-Textos. 2007. 268 páginas. Felicidad en la infelicidad. Traducción de Norberto Espinosa. Katz editores. Buenos Aires, 2006. 180 páginas. Filosofía de la compensación. Traducción de Marta Tafalla. Paidós. Barcelona, 2001. 146 páginas. Adiós a los principios. Traducción de Enrique Ocaña. Institució Alfons el Magnánim. Valencia, 2000. 200 páginas. Apología de lo contingente. Traducción de Jorge Navarro Pérez. Institució Alfons el Magnánim. Valencia, 1999. 151 páginas.

viernes, noviembre 16, 2007

042. LOS LIBROS

Jorge Eduardo Noro
Escuela posible. Educación Necesaria (2000 / 2001)
Subsidios y estrategias para el crecimiento personal e institucional.

Editorial Didascalia. Rosario. Argentina. 2ª Edición302 páginas

Este libro es una recopilación sistemática de todo el material diseminado en diversas cátedtras y publicaciones, sumado a producciones inéditas y con los ajustes necesarios para organizar y homogeneizar su contenido. Con el fin de facilitar su utilización se han preparado diversas estrategias de trabajo que acompañan los diversos temas y capítulos.Su territorio es la escuela (los alumnos, los colegas, las estructuras, la organización, las clases, los proyectos, los horarios, las reuniones, las familias) y desde ella lucha cotidianamente por una educación distinta. Este libro es otro intento de una siembra que se prolonga en el tiempo. "Aquí la tarde cenicienta espera, el fruto que le debe la mañana"

Jorge E. Noro
Filosofía. Historia. Problemas. Vida. (1997, 1998, 2003)
Editorial Didascalia. Rosario. Argentina. 3ª Edición. 316 páginas$28.-

La obra, desde su aparición, ha circulado por diversos medios y ha sido utilizado por distintos usuarios. Originalmente fue pensado como un acceso general a la filosofía para los que concluían la escuela secundaria, fue también incorporado a diversos cursos del nivel superior. No faltaron los lectores que lo asumieron como una introducción al pensamiento filosófico y lo utilizaron con esa envidiable libertad que otorga la libre lectura de los libros, al margen de cualquier obligación.Esta edición ha sido ampliada para permitir un trabajo más sólido en temas fundamentales. A cada nueva presentación se le ha sumado actividades y diversas propuestas de trabajo y reflexión.

Jorge Eduardo Noro
Pensar para Educar (2005)
Filosofía y Educación.
Editorial Didascalia. Rosario. Argentina.397 páginas

La filosofía y la educación han recorrido juntas el largo camino de nuestra historia y de nuestra cultura. a veces la filosofía, segura en sus construcciones teóricas, se mostró ajena al devenir de la educación; en otras oportunidades, la educación, reclamada por la sociedad, proclamó su autonomía alejándose de la filosofía. Pero en definitiva, siempre se encontraron.La intención de este libro ha sido mostrar un diálogo necesario entre ambas. Los aportes de la filosofía que permiten otorgar fundamentos y referencias a la educación; las formulaciones pedagógicas que han representado una verdadera proyección de las ideas en la praxis. Pensar para educar y educar para pensar.

www.didascalia.org.ar - mensajes@didascalia.org.ar
Pte. Roca 150. Rosario. Provincia de Santa Fe. Argentina
OTRAS OBRAS PUBLICADAS: "¿EDUCAR ADOLESCENTES?" (1988) "AL RITMO DE LOS ADOLESCENTES" (1990) "LITERATURA ESPAÑOLA. ENTRE LA OBLIGACION Y EL PLACER" (1989). "REFORMA DE LA ESCUELA MEDIA: ENTRE LA URGENCIA Y LA UTOPIA" (1989)

jueves, noviembre 15, 2007

041. DE LA PATRISTICA A LA ESCOLASTICA

PATRISTICA
Es la filosofía cristiana de los primeros siglos. Consiste en la elaboración doctrinal de las creencias religiosas del cristianismo y en su defensa contra los paranos y contra las herejías. La distinción entre religión y filosofia no es tan clara, sino que tienden a confundirse los argumentos y la construcción de los discursos filosóficos, teológicos y apologéticos. La religión cristiana es para los padres de la Iglesia, la expresión cumplida y definitiva de la verdad que la filosofía griega sólo había logrado intuir y construir de manera imperfecta y parcialmente. La razón (logos) que se hizo carne en Cristo y que se conoce por la palabra por El revelada plenamente a los hombres, es la misma en la cual se inspiraron – con las limitaciones humanas – los filósofos paganos y trataron de traducir en sus especulaciones. Todo lo bueno de la filosofia precedente es un anticipo de la Verdad revelada plenamente en la Buena Nueva. Y todo lo malo es expresión de la limitada capacidad de la razón y de los hombres frente a la riqueza e inmensidad de la verdad.
PRIMERO (siglos I – III): apologético o de defensa del cristianismo contra sus adversarios judíos (también armados de filosofía), paganos y gnósticos.
SEGUNDO (siglos III – V): formación doctrinaria de las creencias cristianas (dogmas), con la constitución de los primeros sistemas de filosofía cristiana.
TERCERO (siglo V – VIII) : reelaboración y sistematización de las doctrinas ya formuladas por falta de nuevas formulaciones originales.
La patrística tiene un cuerpo especulativo que no pretende constituirse en filosofía sistemática, ni está elaborada con un propósito estrictamente filosófico. La misión de los padres era fundar y establecer la vida religiosa y espiritual de la nueva cristiandad y defenderse de las acusaciones y de las herejías que – de manera diferente – amenazaban la continuidad de la naciente iglesia. Cuando el canon oficial determina la nómina del nuevo testamento se cierra la revelación, descartando numerosos escritos de procedencia diversa que circulaban por las comunidades. La discusión en torno a los dogmas puso en funcionamiento la ortodoxia y las diversas acusaciones a los que se alejaban de la recta doctrina fueron determinando las condenas a las herejías y a los heterodoxos defensores. El canon de los libros sagrados se convertía en una fuente segura de referencia y de argumentación a la hora de llevar adelante las especulaciones y las construcciones argumentativas.
ESCOLASTICA
En sentido estricto es con propiedad la filosofia cristiana de la Edad media. Se denominó “scholasticus” en los primeros siglos del medioevo a los maestros de las artes liberales y mas tarde a los docentes de filosofía y de teología que, al principio, dictaban sus lecciones en las escuelas de los claustros o monasterios y de las catedrales, y después, en las universidades. Es la filosofía no sólo producida sino enseñada y transmitida en las escuelas medievales. El problema fundamental de la escolástica es la de llevar al hombre hacia la comprensión de la verdad revelada. Es el ejercicio de la actividad racional a través del uso de alguna filosofía determinada (la neoplatónica o la aristotélica) con la finalidad de llegar a la verdad religiosa, demostrarla o aclararla dentro los límites de los dogmáticamente posibles, y dotarla de un arsenal argumentativo y defensivo contra la incredulidad y contra las herejías.
Suelen distinguirse tres períodos:
PRIMERO: ALTA ESCOLASTICA. Va desde el siglo IX al siglo XII y se caracteriza por lconfianza en la armonía entra razón y fe, armonía que se considera intrínseca y sustancial por provenir del mismo Dios y por los resultados que se logran.
SEGUNDO: FLORECIMIENTO. Se extiende desde el siglo XIII hasta los primeros años del XIV. Es la época de los grandes sistemas (Sumas medievales) en los cuales el acuerdo entre razón y fe se considera como algo parcial, sin que se concluya su contradicción, sino su distinción y complementariedad.
TERCERO: DISOLUCION. Abarca desde el siglo XIV hasta el renacimiento. El tema fundamental es precisamente la oposición e incompatibilidad entre la razón y la fe.
El final de la EDAD MEDIA o la disolución del pensamiento escolástico y medieval sobrevienen a partir de mediados del siglo XIV. Contra lo que puede pensarse y suele sostenerse no son el avance de los nuevos saberes y la irrupción de la nueva ciencia los que desplazan los sistemas escolásticos, sino que es el mismo pensamiento medieval el que evoluciona hacia una TEOLOGIA que pone reparos y barreras a las producciones racionales, sosteniendo que la revelación y la fe no siempre podían encontrar respaldo y fundamentación en la filosofía. La filosofía de mediados del siglo XIV es una filosofía que comienza a verse “liberada” de las ataduras de la teología y que se propone encontrar y definir su propio programa de acción. Es allí donde la tradición filosófica de la antigüedad, la recuperación de autores y textos y el cambio de cosmovisión contribuyen a crear las condiciones de posibilidad para que la filosofía se asocie con las nuevas ciencias, especialmente aquellas que permitía un conocimiento progresivo de la realidad y del mundo: la matemática, la física, la astronomía. Sin embargo – y por mucho tiempo – la filosofía escolástica será la filosofía de las universidades y de las instituciones asociadas a la Iglesia.
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[1] La novela de Umberto ECO, El nombre de la Rosa (y con los límites del caso, la película homónima) recrea y refleja este momento de disolución del pensamiento medieval: las últimas escenas del libro (SEPTIMO DIA: NOCHE) muestra el final de una época en ese incendio que nace en el corazón de la ABADIA, la biblioteca y se extiende en todas direcciones, ahogando en el fuego toda una época. “El orden que imagina nuestra mente es como una red, o como una escalera, que se construye para llegar a algo. Pero después hay que arrojar la escalera. Las únicas verdades que sirven son siempre instrumentos que luego hay que tirar”. (1985: 596)
NORO JORGE EDUARDO

040. ENTRE LA RAZON Y LA FE

Uno de los temas de la filosofía medieval es la relación entre la razón (propia del pensamiento, la lógica y la filosofia) y la fe (propia de la religión y de la revelación) y es un tema central porque aparecen como las dos fuentes del conocimiento y de la verdad. Lo cierto es que la fe puede entregarnos directamente verdades que se torna incomprensibles para la razón o que son supranacionales (no pueden ser entendidas porque superan nuestra capacidad de comprensión, nuestras categorías humanas) y la razón puede facilitarnos conocimientos comprobables que la fe desconoce. Cuando se cree, no se conoce, ni se prueba, ni se razona. No se puede creer y conocer al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. Nadie puede profesar la fe en aquello que está viendo y comprobando. Sin embargo, los diversos autores construyeron variadas respuestas para establecer las relaciones entre la razón y la fe, respuestas que aun hoy representan opciones para quienes deben afrontar problemáticas análogas:

01. FE Y RAZON
Creer y entender se necesitan mutuamente. El que cree dispone de mayores conocimientos y el que conoce le otorga mayor fortaleza a su fe. Entender para creer y creer para entender (San Agustín). La verdadera religión y la verdadera filosofia no se excluyen, sino que se reclaman: Dios es el principio de la razón y de la fe.

02. SOLO LA RAZON
La razón es el verdadero conocimiento, el verdadero acceso a la verdad. La fe es un engaño y una forma inferior de conocimiento. Por tanto es necesario razonar en lugar de creer. La razón suplanta a la fe. En la Edad Media esta posición fue la de los dialécticos que generalmente terminaron en la herejía y fueron condenados.

03. SOLO LA FE
La fe y la religión son autosuficientes porque nos entregan el conjunto de verdades que necesitamos para vivir y salvador. La razón y la filosofía son peligrosas porque podemos poner en riesgo nuestra fe. Quien mucho piensa, hace lugar a la duda y la duda es un germen que destruye la fe, que es total seguridad. Debe eliminarse la razón.

04. DOBLE VERDAD
Doctrina de la doble verdad: podemos al mismo tiempo razonar y creer, tener fe y entender, pero lo hacemos como si se tratara de dos planos paralelos, compatibles, que no se tocan entre sí. Cuando pienso y entiendo, razono y no creo: y puedo poner en duda todo el contenido de la misma fe. Cuando creo y tengo fe, no razono ni pienso, sino que simplemente acepto lo que me es dado como verdad.
05.FE Y RAZON. ARMONIA Y DISTINCION
Razón y fe provienen de Dios que nos ha creado con la capacidad de creer y la capacidad de razonar. Por lo tanto debemos saber utilizar ambas facultades. Hay verdades que sólo podemos alcanzar a través de la fe; hay verdaderas que Dios nos las ha revelado aunque podríamos haberlas descubierto con nuestra razón; y hay verdades que son accesibles a la razón y al conocimiento. La razón y la fe deben armonizarse, sabiendo que una y otra se ocupan de verdades distintas y no se oponen. Pero además deben distinguirse: cuando se cree no se conoce y cuando se conoce no se cree. Y cada uno sabe – atendiendo a su salvación – que es lo que le conviene y necesita en cada caso.
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[1] En los últimos tiempos el tema de la FE como una condición de acceso a la realidad ha sido discutida a través de opiniones e investigaciones. ECO con el cardenal MARTINI escribieron una serie de Cartas bajo el título: ¿En qué creen los que no creen? Allí se discute la imposibilidad que tienen algunas personas de creer, de llegar a la fe. Pero además, hay investigaciones neurológicas que han intentado descubrir el centro neurológico que se activa en el momento en que alguien cree (neuroteología).
NORO JORGE EDUARDO