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lunes, mayo 19, 2008

093. CAMPANELLA + CONOCER, PODER, AMAR

TOMMASO CAMPANELLA: SONETO

Io nacqui a debellar tre mali estremi:
tirannide, ermia, ipocrisia;
ond’or m’accorgo con quanta armonia
Possanza, Senno, Amor m’insegnò Temi.

Questi principi son veri e sopremi
ermi scoverta gran filosofia,
rimedio contra la trina bugia,
sotto cui tu piangendo, o mondo, ermi.

Carestie, guerre, pesti, invidia, inganno,
ingiustizia, lussuria, accidia, sdegno,
tutti a que’ tre gran mali sottostanno,

che nel cieco amor proprio, figlio degno
d’ignoranza, radice e fomento hanno.
Dunque a diveller l’ignoranza io vegno.

Traducción de Antonio Aliberti

Yo nací para desbaratar tres grandes males:
tiranía, sofisma, hipocresía;
a menudo reparo con cuánta armonía
me enseñó Dios: Saber, Poderío, Amor.

Estos principios son la verdad suprema
de la filosofía ahora descubierta,
remedio contra cualquier mentira
bajo la cual, mundo, lloras sin mesura.

Carestía, guerra, peste, envidia, engaño,
injusticia, lujuria, acidia, desdén,
descienden de aquellos tres grandes males,

pues en el ciego amor propio, hijo probo
de la ignorancia, raíz tienen y sustento.
Por eso vengo a disipar lo oscuro.

cfr. Antología de la Poesía Italiana. Ed. Atuel

domingo, mayo 18, 2008

092. ORACION

ORATIO DE HOMINIS DIGNITATE

No te di ni faz, ni lugar que te sea propio,
ningún don que te sea particular,
Oh Adán, para que tu faz,
tu puesto y tus dones tú los quieras,
los conquistes, y tú los poseas por ti mismo.

La naturaleza encierra otras especies,
con leyes por mí establecidas;
pero tú que no subyaces a límite alguno,
con tu propio arbitrio, al cual te confié,
tú por ti mismo te defines.

Te he puesto en el centro del mundo
a fin de que tú puedas contemplar
lo que el mismo contiene.

No te hice ni celestial ni terrenal,
ni mortal ni inmortal, para que por ti mismo,
libremente, a guisa de buen pintor o provecto escultor,
tú plasmes tu propia imagen.

PICO DE LA MIRANDOLA (1463-1494)

Traducción: Carlo Federico Casa

sábado, mayo 17, 2008

091. RIESGOS DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO

Giordano Bruno - en la carta introductoria de su obra El Infinito universo y sus mundos - exhibe una curiosa manera de ordenar sus ideas y argumentos, presentando siempre cuatro expresiones que se refuerzan, se asocian o se oponen:
"Si yo, Ilustrísimo caballero, tratara con el arado, apacentara un rebaño, cultivara un huerto, arreglara un vestido, nadie me miraría, pocos me observarían , menos todavía me reprenderían y podría agradar fácilmente a todos. Pero por ser delineante del campo de la naturaleza, solícito del pasto del alma, deseoso del cultivo del ingenio y artesano de los hábitos del intelecto, resulta que quien me ha entrevisto me amenaza, quien me ha observado me ataca, quien me ha alcanzado me muerde, quien me ha comprendido me devora; no es uno solo, no son pocos, son muchos, son casi todos.
Si queréis entender cuál es la causa de esto, os diré que el motivo es el conjunto de la gente que me disgusta, el vulgo que odio, la multitud que me desagrada, una que me enamora: aquella por la que soy libre en la sujeción, contento en la pena, rico en la necesidad y vivo en la muerte; aquella por la que no envidio a los que son siervos en la libertad, sienten pena en los placeres, son pobres en las riquezas y muertos en la vida, porque en el cuerpo tienen la cadena que los ata, en el espíritu el infierno que los deprime, en el alma el error que los tiene enfermos, en la mente el letargo que los mata; sin magnanimidad que los eleve, sin generosidad que los ilumine, sin ciencia que los reanime.
Por eso sucede que no retiro, fatigado, el pie del arduo camino; ni bajo los brazos desidioso ante el trabajo que se presenta; ni vuelvo la espalda desesperado ante el enemigo que me ataca; ni deslumbrado aparto los ojos del divino objeto, mientras por lo general me veo considerado sofista, más empeñado en parecer sutil que en ser veraz; ambicioso, más afanoso por suscitar una nueva y falsa secta que por confirmar la antigua y verdadera; cazador que se va procurando un resplandor de gloria presentando tenebrosos errores; un espíritu inquieto que subvierte los edificios de las buenas disciplinas y se hace fundador de artificios de perversidad.
Ojalá, Señor, los santos númenes alejen de mí a todos aquellos que injustamente me odian; ojalá me sea siempre propicio mi Dios; ojalá me sean favorables todos los gobernadores de nuestro mundo; ojalá los astros me procuren tal semilla para el campo y campo para la semilla; que se muestre al mundo útil y glorioso fruto de mi esfuerzo despertando el espíritu y abriendo el sentido a quienes están privados de luz, igual que yo sincerísimamente no finjo y si estoy en el error, no creo en verdad errar; y cuando hablo y escribo, no disputo por amor a la victoria por sí misma (ya que considero enemiga de Dios, vilísima y sin pizca de honor toda reputación y victoria en la que la verdad está ausente), sino que por amor a la verdadera sabiduría y afán de la verdadera contemplación me fatigo, me aflijo y me atormento.
Así lo pondrán de manifiesto los argumentos demostrativos que dependen de razones vivas, las cuales derivan de un sentido regulado, informado por imágenes que no son falsas y que cual veraces embajadoras se desprenden de los objetos de la naturaleza haciéndose presentes a quienes las buscan, patentes a quienes las contemplan, claras a quien las aprehende, ciertas a quien las comprende.Aquí, pues, os presento mi contemplación del infinito universo y los mundos innumerables. "

090. ATREVIMIENTO INTELECTUAL

“El Sol no gira en torno de la Tierra ni la Tierra es el centro del Universo. El universo no está sometido a un destino rígido sino que se encuentra en permanente cambio y evolución siguiendo un orden fijado desde la eternidad. Lo superior y lo inferior están ligados por una sola y misma vida que es infinita e inagotable. Si bien los individuos son innumerables el Todo es Uno y conocer esta Unidad es el objetivo de toda filosofía y de toda contemplación. Todo hombre lleva un filósofo dentro, para hacerlo vivir se necesita la presencia del amor heroico, de esta fuerza infinita que proviene de lo Uno, y que permite al hombre soportar dolores, transformar al mundo y plasmar sus ideales. Todas las cosas que existen en el Universo están dotadas de alma y vida. Dispongamos de tal manera al sol que está a punto de salir, que no nos descubra tan inmundos como estamos. Debemos Limpiarnos y hermosearnos, no solamente nosotros, sino también nuestras estancias y nuestros techos han de estar pulidos y claros; debemos purificarnos interior y exteriormente. El Universo es eterno en el tiempo, infinito en el espacio y en constante cambio. El Universo es infinito con un número infinito de mundos habitados con formas de vida y seres inteligentes que moran en otros planetas. En un Universo infinito, el espacio, tiempo, tamaño, peso, movimiento, cambio, sucesos, relaciones y perspectivas son siempre relativas a cualquier marco de referencia. Si uno se imagina flotando alejándose de la Tierra, al acercarse uno más y más a la Luna, ésta crece mientras que la Tierra deviene más pequeña. Desde la superficie lunar, la Tierra es la que parece un satélite, mientras que la Luna parece tener el tamaño de nuestro planeta. Nunca debe valer como argumento la autoridad de cualquier hombre, por excelente e ilustre que éste sea. Es sumamente injusto plegar el propio sentimiento a una reverencia sumisa hacia otros; es propio de mercenarios o esclavos, y contrario a la dignidad de la libertad humana sujetarse y someterse; es suma estupidez creer por costumbre inveterada; es cosa irracional conformarse con una opinión a causa del número de quienes la detentan. Por el contrario, es preciso buscar siempre una razón verdadera y necesaria, y escuchar la voz de la naturaleza”. GIORDANO BRUNO

miércoles, abril 23, 2008

081. MAS SOBRE EL AMOR

"Una tan sólo es la muerte en el Amor recíproco: las resurrecciones son dos, porque quien ama, muere una vez en sí, cuando se entrega; y resucita de inmediato en el amado, cuando el amado lo recibe con ardiente pensamiento; resucita de nuevo cuando en el amado finalmente se reconoce, y no duda ser amado. ¡Oh feliz muerte aquella, a la que siguen dos vidas! ¡Oh maravilloso trueque aquel, en el que el hombre se da a sí mismo por otro, y tiene a otro, y no se pierde a sí mismo! ¡Oh inestimable ganancia, cuando de tal manera dos llegan a ser uno solo, que cada uno de ambos, gracias al otro, se convierte en dos! y, como redoblado, aquel que tenía una vida, mediante una sola muerte ahora tiene dos vidas; puesto que aquel que, habiendo una vez muerto, resurge dos veces, sin duda por una vida adquiere dos vidas; y por su propio ser, dos seres. " (FICINO. SIGLO XV)

martes, abril 22, 2008

080. ¿QUE COSA ES EL AMOR?

“Pero allí donde el amado responde en el Amor, el amante, apenas está en el amado, vive. Aquí acontece una cosa maravillosa, cuando dos se aman mutuamente: él en éste, y éste en aquél vive. Ellos se corresponden de manera recíproca, y cada uno se entrega al otro, para recibir al otro. Y de qué modo ellos se entregan, se ve porque de sí se olvidan: mas no está tan claro cómo reciben al otro. Porque quien no se tiene a sí mismo, mucho menos puede poseer al otro. Antes bien, tanto el uno como el otro se tienen a sí mismos y al mismo tiempo al otro, porque este último se tiene a sí mismo, pero en aquél; en tanto que aquél se posee a sí mismo, pero en éste. Ciertamente mientras que yo te amo a ti, que me amas a mí, yo en ti, que piensas en mí, me hallo a mí mismo; y yo, por mí mismo despreciado, en ti que me cuidas me recupero. Y tú haces otro tanto conmigo.

Esto también me parece maravilloso: puesto que, desde el momento en que yo me perdí a mí mismo, si por ti me recupero, por ti me tengo a mí mismo. Si por ti yo me tengo a mí, yo te tengo a ti antes, y más que a mí; y estoy más próximo a ti que a mí. Ya que yo no me acerco a mí mismo por otro medio que no sea por ti.
En esto la virtud de Cupido difiere de la fuerza de Marte. Porque el imperio y el Amor son muy diferentes. El emperador posee a otro para sí mismo; y el amador por otro se recupera a sí mismo; y tanto el uno como el otro, ambos amantes se alejan de sí mismos, y al mismo tiempo cada uno de ellos se aproxima al otro; y muerto en sí mismo, en el otro resucita. Una tan sólo es la muerte en el Amor recíproco: las resurrecciones son dos, porque quien ama, muere una vez en sí, cuando se entrega; y resucita de inmediato en el amado, cuando el amado lo recibe con ardiente pensamiento; resucita de nuevo cuando en el amado finalmente se reconoce, y no duda ser amado.

¡Oh feliz muerte aquella, a la que siguen dos vidas! ¡Oh maravilloso trueque aquel, en el que el hombre se da a sí mismo por otro, y tiene a otro, y no se pierde a sí mismo! ¡Oh inestimable ganancia, cuando de tal manera dos llegan a ser uno solo, que cada uno de ambos, gracias al otro, se convierte en dos! y, como redoblado, aquel que tenía una vida, mediante una sola muerte ahora tiene dos vidas; puesto que aquel que, habiendo una vez muerto, resurge dos veces, sin duda por una vida adquiere dos vidas; y por su propio ser, dos seres.” (MARSILIO FICINO: SOBRE EL AMOR)
DICIENDO QUÉ COSA ES AMOR...
Es amor fuerça tan fuerte
que fuerça toda razón;
una fuerça de tal suerte,
que todo seso convierte
en su fuerza y afición.
Una porfía forçosa
que no se puede vencer,
cuya fuerza porfiosa
hacemos más poderosa
queriéndonos defender.

Es placer en c'hay dolores,
dolores en c'hay alegría,
un pesar en c'hay dulzores,
un esfuerzo en c'hay temores,
temor en c'hay osadía.
Un plazer en c'hay enojos,
una gloria en c'hy pasión,
una fe en c'hay antojos,
fuerza que hacen los ojos
al seso y al coraçón.

Es una catividad,
sin parescer las prisiones,
un robo de libertad,
un forzar de voluntad
donde no valen razones.
Una sospecha celosa
causada por el querer,
una rabia deseosa
que no sabe qu'es la cosa
que desea tanto ver.

Es un modo de locura
con las mudanzas que hace:
una vez pone tristura,
otra vez causa folgura,
como lo quiere y lo plaze.
Un deseo que al ausente
trabaja, pena y fatiga;
un recelo que al presente
hace callar lo que siente,
temiendo pena que diga.

Cabo
Todas estas propiedades
tiene el verdadero amor.
El falso, mil falsedades,
mil mentiras, mil maldades
como fengido traidor.
El toque para probar
cuál amor es bien forjado,
es sufrir el desamar,
que no puede comportar
el falso sobredorado.
JORGE MANRIQUE

martes, abril 15, 2008

079. EL HOMBRE + UN CLASICO


"Cual sea esa condición, oíd Padres con oídos atentos, y poned toda vuestra humanidad en aceptar nuestra empresa. Ya el gran Arquitecto y Padre, Dios, había fabricado esta morada del mundo que vemos, templo augustísimo de la Divinidad, con arreglo a las leyes de su arcana sabiduría, embellecido la región superceleste con las inteligencias, animado los orbes etéreos con las almas inmortales, henchido las zonas excretorias y fétidas del mundo inferior con una caterva de animales y bichos de toda laña. Pero, concluido el trabajo, buscaba el Artífice alguien que apreciara el plan de tan grande obra, amara su hermosura, admirara su grandeza. Por ello, acabado ya todo (testigos Moisés y Timeo), pensó al fin crear al hombre. Pero ya no quedaba en los modelos ejemplares una nueva raza que forjar, ni en las arcas más tesoros como herencia que legar al nuevo hijo, ni en los escaños del orbe entero un sitial donde asentarse el contemplador del universo. Ya todo lleno, todo distribuido por sus órdenes sumos, medios e ínfimos. Cierto, no iba a fallar, por ya agotada, la potencia creadora del Padre en este último parto. No iba a fluctuar la sabiduría como privada de consejo en cosa así necesaria. No sufría el amor dadivoso que aquél que iba a ensalzar la divina generosidad en los demás, se viera obligado a condenarla en sí mismo.
Decretó al fin el supremo Artesano que, ya que no podía darse nada propio, fuera común lo que en propiedad a cada cual se había otorgado. Así pues, hizo del hombre la hechura de una forma indefinida, y, colocado en el centro del mundo, le habló de esta manera: "No te dimos ningún puesto fijo, ni una faz propia, ni un oficio peculiar, ¡oh Adán!, para que el puesto, la imagen y los empleos que desees para ti, esos los tengas y poseas por tu propia decisión y elección. Para los demás, una naturaleza contraída dentro de ciertas leyes que les hemos prescrito. Tú, no sometido a cauces; algunos angostos, te la definirás según tu arbitrio al que te entregué. Te coloqué en el centro del mundo, para que volvieras más cómodamente la vista a tu alrededor y miraras todo lo que hay en ese mundo. Ni celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal, ni inmortal, para que tú mismo, como modelador y escultor de ti mismo, más a tu gusto y honra, te forjes la forma que prefieras para ti. Podrás degenerar a lo inferior, con los brutos; podrás realzarte a la par de las cosas divinas, por tu misma decisión." ¡Oh sin par generosidad de Dios Padre, altísima y admirable dicha del hombre! Al que le fue dado tener lo que desea, ser lo que quisiere. Los brutos, nada más nacidos, ya traen consigo (como dice Lucilio) del vientre de su madre lo que han de poseer. Los espíritus superiores, desde el comienzo, o poco después, ya fueron lo que han de ser por eternidades sin término. Al hombre, en su nacimiento, le infundió el Padre toda suerte de semillas, gérmenes de todo género de vida. Lo que cada cual cultivare, aquello florecerá y dará su fruto dentro de él. Si lo vegetal, se hará planta; si lo sensual, se embrutecerá; si lo racional, se convertirá en un viviente celestial; si lo intelectual, en un ángel y en un hijo de Dios. Y, si no satisfecho con ninguna clase de criaturas, se recogiere en el centro de su unidad, hecho un espíritu con Dios, introducido en la misteriosa soledad del Padre, el que fue colocado sobre todas las cosas, las aventajara a todas. ¿Quién no admirará a este camaleón? o ¿qué cosa más digna de admirar? No sin razón dijo Asclepio ateniense que el hombre, en razón de su naturaleza mudadiza y trasformadora de sí misma, era representado en los relatos místicos por Proteo. De ahí aquellas metamorfosis de hebreos y pitagóricos. (…)
¿Quién no admirará al hombre? En las sagradas Letras, mosaicas y cristianas, para nombrarle se habla de «toda carne» o «toda criatura», pues es así que él mismo se forja, se fabrica y transforma en la imagen de toda carne, en la hechura de todo ser creado. Por ello escribe Evantes Persa, al exponer la teología caldea, que el hombre no tiene de por sí y por nacimiento una figura propia, sí muchas ajenas y advenedizas; de ahí aquello de los caldeos, es decir, el hombre, animal de naturaleza multiforme y mudadiza". (PICO DE LA MIRANDOLA: DISCURSO SOBRE LA DIGNIDAD DEL HOMBRE) SIGLO XV

domingo, abril 06, 2008

078. EL GENEROSO PODER DE LA FILOSOFIA


"La Filosofía es definida por todos como el amor a la verdad y la devoción por la sabiduría. Pero la verdad, y la sabiduría misma, son solamente Dios; de lo que se deduce que la Filosofía legítima no difiere de la verdadera religión, y que la religión legítima es exactamente lo mismo que la verdadera Filosofía. Si las propiedades de las palabras derivan en parte de las propiedades de las cosas y en parte de aquellas de las ideas, como han demostrado con gran detalle Platón, Aristóteles, Varrón y San Agustín, entonces ciertamente la Filosofía, la investigadora y descubridora de la concepción de las cosas, dió a luz a la Gramática, medida del discurso y la escritura correctos.
Si solamente la Filosofía, o la Filosofía sobre todas las cosas, conoció la naturaleza de las almas, el poder de los actos, la forma de las obras, la disposición de los espacios, y lo apropiado de los tiempos, entonces, es ella, sobre todas las cosas, quien enseñó a los oradores qué decir, y cómo, a quién persuadir, y cuándo. También enseñó a los poetas qué describir, cómo despertar las emociones y deleitar al alma. De ello resulta que, sin su asistencia, los historiadores no podrían servir su oficio.La Filosofía concedió almas a los estados cuando hizo que las leyes humanas en la tierra reflejaran las leyes divinas del cielo. Dió a luz al cuerpo del estado y lo hizo crecer al proveer la agricultura, la arquitectura, la medicina, la destreza militar y cualquier arte que le otorgue alimento, belleza o protección. Así pues, por sobre todas las cosas, la Filosofía arranca de la miseria a los mortales, y les concede felicidad. Pues ella discrimina lo bueno de lo malo y nos muestra cómo evitar el mal para que no nos hiera, o cómo sobrellevarlo con fortaleza de modo que nos hiera menos. Además nos enseña cómo hallar más fácilmente la bondad, y cómo usar rectamente los dones que nos ha concedido la naturaleza o la fortuna o que hemos adquirido por medio del trabajo, para que puedan ser beneficiosos." MARSILIO FICINO + CARTA A BERNARDO BEMBO ( 1480. SIGLO XV)