
Agnes Heller – Hannah Arendt Stein – SIMONE DE BEAUVOIR
FILOSOFIA, IDEAS, CREATIVIDAD, ATREVIMIENTO, EDUCACION, PROPUESTAS, MIRADA CRITICA, APORTES, DIALOGO, INTERTEXTUALIDAD... LA FUERZA DE LA VIDA Y DEL PENSAMIENTO

“Vinimos a la ciudad a buscar a la patria. La patria que nos había olvidado en el último rincón del país, el rincón más solitario, el más pobre, el más sucio, el peor. Venimos a preguntarle a la patria, a nuestra patria, por qué. Por qué nos dejó ahí olvidados tantos y tantos años, por qué nos dejó ahí con tantas muertes.
Vinimos a la ciudad y encontramos esta bandera. Nuestra bandera. No encontramos dinero, no encontramos riquezas, no encontramos a nadie que nos escuchara, otra vez. Encontramos la ciudad vacía, y sólo encontramos esta bandera.
Bajo esta bandera vive y muere una parte del país cuya existencia era ignorada y despreciada por los poderosos.
Muertes y muertes iban sumando bajo el cielo de esta bandera.
No nos dejen solos. Con ustedes, todos somos. Sin ustedes, somos otra vez ese rincón sucio y olvidado de la patria.
Nosotros hemos venido con la esperanza de una paz con justicia, con dignidad, democracia y libertad. La patria que queremos todos tiene que nacer otra vez. De nuestros despojos, de nuestros cuerpos rotos, de nuestra esperanza tendrá que levantarse otra vez esta bandera.
No entendemos por qué se preocupan tanto por nuestros rostros, si antes no existían para ustedes. Pero si quieren saber qué rostro hay debajo del pasamontaña, es sencillo. Tomen un espejo y véanlo.”
Comandante MARCOS

| | COMTE | ROSSEAU |
| 01 | Es el representante del positivismo y de la afirmación de las ciencias positivas en el siglo XIX. | Es quien acompaña el nacimiento del romanticismo y acentúa las fuerzas del sentimiento en el siglo XVIII |
| 02 | Tiene una gran confianza en la sociedad y a la presencia del hombre en el seno de la misma. Defiende a la sociología como la ciencia suprema. | Desconfía de la sociedad y supone que es formadora de hábitos perniciosos para el desarrollo de los individuos. Defiende la teoría del hombre natural. |
| 03 | Considera la religión como el estadio más bajo (primero e inferior) de la humanidad. | Aunque – como hombre de la ilustración - desconfía de las instituciones religiosas defiende a Dios y lo religioso (deísmo) |
| 04 | Cree que la civilización depende del orden social y del progreso de las ciencias positivas de los ciudadanos. La sociedad industrial, capitaneada por científicos y sabios expertos asegura el orden social. | Afirma que el estado natural es el que permite que los hombres exhiban auténticas virtudes y cualidades. Desconfía de la civilización, las ciencias y el progreso. |
| 05 | El ordenamiento social es el resultado del estudio de una ciencia positiva: la sociología (o la física social). Los problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva científica positiva. | El ordenamiento social es el resultado de un contrato (explícito o implícito) en el que los miembros de la sociedad negocian sus derechos y su libertad para ganar en seguridad y ordenamiento social.- |
| 06 | Las leyes positivas gobiernan no sólo la naturaleza, sino nuestra propia historia social, entendida como la sucesión y el progreso de determinados momentos históricos llamados estados sociales. | El dinamismo natural de la sociedad permite el desarrollo de las comunidades en formas crecientes de organización. No hay un orden racional establecido, sino una fuerza natural.- |
| 07 | Combate con la ciencia positiva la anarquía (negadora del orden) y la reacción (negadora del progreso). La civilización debe oponerse a la barbarie. La verdadera razón no es la razón metafísica sino la razón positiva (ciencias) | Combate a la ciencia y a la razón como instrumentos de la sociedad y del progreso que aplasta al ser humano natural y crea hábitos que lo pervierten y lo desnaturalizan. La verdadera razón es la razón natural. |
| 08 | Defiende la ley de los tres estadios como la evolución obligada de la humanidad y de los individuos (religioso, metafísico, positivo = niñez, adolescencia, adultez) | Explica la evolución natural de la desigualdad entre los hombres, considerando que no se trata de una situación originaria, sino fruto de las perversiones de la misma sociedad. |
| 09 | La educación es necesariamente civilizatoria¸ debe imponer orden y asegurar el progreso de los individuos y de los pueblos. | La mejor educación es aquella que en lugar de imponer conocimientos y prescripciones al individuo lo respeta en su naturaleza humana y en sus caracteres individuales. |
| 10 | Pretende ofrecer una respuesta segura y positiva a las necesidades sociales de los países que organizan su vida social en el desarrollo de las democracias del siglo XIX. | Pretende romper con las imposiciones racionalistas del siglo anterior e imponer ideas revolucionarias creando nuevas organizaciones sociales (revolución francesa). |
| 11 | Fue el ideólogo de los estados modernos y de su organización social, política y económica. Y fue el inspirador de los sistemas educativos como instrumentos políticos. | Fue el ideólogo del romanticismo y de las fuerzas revolucionarias de Europa (revoluciones y luchas por la unidad) y en América (libertad de los países) |
sueña sueños íntimos y felices o como quien observa deslumbrado algo que lo hará feliz pero de lo que no quiere hablar. Era, en ese momento y en ese lugar, en la morgue del hospital, nada menos, un viejo hermoso y sereno. Así nos despidió Soltándose, soltándonos.
Digna de un archivo negro del sadismo, una cascada de nuevas imágenes de torturas, que incluyen vejaciones sexuales en cárceles de Irak y Afganistán, amenaza con enviar a decenas de altos jefes militares a la corte marcial y con procesar al ex presidente George Bush y a su vice, Dick Cheney, desde 2002 el adalid del "set alternativo de procedimientos" para el interrogatorio de terroristas, de uso sistemático en la contrainteligencia desde el ataque del 9/11 hasta 2006. Si bien Barack Obama había prometido a
Más allá de sus consecuencias judiciales, las nuevas pruebas de vejaciones sacuden la conciencia y hacen pensar en un giro significativo, un antes y un después de Abu Ghraib, pero no porque incorporen métodos innovadores en el infame campo de la tortura. El umbral en cuestión es de otra naturaleza. Al repasar las fotos ya conocidas, se tiene la impresión de que distintos tabúes culturales han sido franqueados. Primero, ponen en evidencia hasta qué punto la industria audiovisual presta sus fórmulas y prácticas a la dominación del enemigo (me refiero al advenimiento de la fotografía electrónica sin soporte de papel, me refiero al lenguaje de la pornografía, a las diferencias culturales en términos de derechos civiles, que para un prisionero musulmán agravan el sadismo cuando lo ejerce una mujer, se trata incluso de un umbral en la historia del feminismo).
Muchas de las nuevas fotos, inaccesibles para las agencias pero que la semana pasada divulgó un canal de TV australiano, se agregan al expediente de doce CDs con cerca de 2.000 fotos privadas, tomadas entre octubre y diciembre de 2003 en la cárcel de Abu Ghraib, en Irak. Se trata de un verdadero estudio fotográfico sobre el sumergido mundo de la tortura física y moral de enemigos. Trascendió que el nuevo archivo contiene tomas de un soldado norteamericano en el intento de violar a una prisionera, obligada a mostrar sus pechos. Hasta ahora no se habían visto prisioneras entre los trofeos fotográficos de Abu Ghraib, aunque es sabido que en sus meses de mayor hacinamiento, cuando la colonia albergó a miles de presos, muchos de ellos no registrados ("unlogged", chupados en nuestra jerga), se contaban mujeres y hasta menores. De acuerdo con el informe del general Antonio Tabuga para una comisión especial sobre maltrato en las cárceles de Irak, de



(1) El proceso del conocimiento, la co-relación sujeto – objeto está mediada, en nuestro tiempo, por una serie de elementos tecnológicos que nos ayudan a percibir o se interponen en nuestra percepción: aumentan la capacidad de la visión (precisión, distancia, claridad, distinción) o del oído (volumen, presencia o ausencia, modulación, etc.). Pero al mismo tiempo esos mismos objetos tecnológicos se ponen en el medio, ponen una barrera entre nosotros (como sujetos) y los objetos. Los medios de comunicación, por ejemplo, son medios de conocimiento o – también – medios que alteran o tergiversan nuestra capacidad de conocer. Vemos, escuchamos, pensamos, opinamos lo que los medios nos dicen, nos muestran, ponen en nuestras pantallas o en nuestros oídos. Los acontecimientos sociales son una prueba al respecto: nunca podemos saber si lo sucedido es tal como se nos muestra: una protesta, una manifestación, una intervención violenta, una revolución o una guerra. Los medios nos regalan la “síntesis categorial” que construye el objeto, pero frecuentemente se trata de una síntesis que responde a intereses, ideologías o miradas que nunca son objetivas.
(2) De alguna manera, solamente con una función crítica puedo “saltar el medio” y llegar al objeto y no quedar preso – por comodidad o ignorancia – del medio mismo, que termina por crear, construir el objeto. Frecuentemente la noticia, el tema, el problema es una producción de los medios, que instalan una situación, la desarrollan durante un tiempo y, luego, deciden abandonarla, sustituyéndola por otras. Pero a los espectadores y oyentes les crea la sensación (transformada en certeza) de que algo es verdadero si los medios lo producen, lo exhiben, lo desarrollan. Así, por ejemplo: una denuncia de corrupción, un caso de violación, los detalles de un accidente, los numerosos casos de inseguridad, la confianza o el desprestigio de un gobierno, etc.
(3) Hay una nueva subjetividad instalada especialmente en las nuevas generaciones, que le otorga un valor de certeza y verdad, a la opinión, porque se la considera la “verdad personal”, la propia certeza. No se trata de buscar “verdades”, sino de avanzar por la vida defendiendo las propias opiniones.
(4) Pareciera que los medios que tenemos a nuestro alcance que multiplican nuestro acceso a la información nos obligan a permanecer en los fenómenos y a olvidar al noùmeno, es decir, renunciar a la posibilidad de profundizar la información para convertirla en conocimiento: debe ser lo que dicen, lo que muestran, lo que aparece.
(5) La crisis del lenguaje, el escaso manejo de vocablos y de síntesis, nos deja sin mundos, porque los objetos no pueden ser designados. Todo conocimiento implica incorporar lo conocido, darle una entidad a través de la palabra. Sin las palabras el mundo es más pobre y más limitado. Y esta civilización de las imágenes y los sonidos es una civilización huérfana de palabras.
(6) Abundan los recursos para registrar los objetos del conocimiento, los sustitutos tecnológicos de la memoria (grabadores, filmadoras, máquinas de fotos, celulares, archivos de imágenes, de voz, de música, de información), pero decrecen nuestras capacidades subjetivas para archivar en nosotros mismos, procesar y sistematizar ese aluvión de información. El ejemplo más típico son los viajes: frecuentemente se regresa con una multitud de registros y pocas vivencias de los lugares visitados.
(7) Los nuevos hábitos sociales tecnológicos nos permiten disponer de los archivos personales colgados en la red virtual, accesibles a todos los usuarios con la posibilidad de conocer al otro, su entorno, su familia, sus afectos, su vida, sus viajes…como si fuera alguien que con-vive con nosotros, aunque sea alguien a quien jamás llegaremos a conocer realmente. En este sentido los conocimientos y las relaciones inter-interpersonales virtuales parecen crear en nosotros la certeza de un conocimiento que es una construcción subjetiva y no objetiva.
(8) Frente la unívoca relación sujeto – objeto que presentamos como la relación típica en el conocimiento, las nuevas tecnologías han instalado relaciones multívocas (un sujeto con numerosos objetos), es decir: la capacidad del conocimiento en paralelo: especialmente las jóvenes generaciones pueden leer un texto, escuchar música en un mp3, chatear con varios amigos, mandar mensajes por el celular, y vigilar el trabajo de la computadora que baja algún programa o alguna película.
(9) Es muy probable que toda esta riqueza de medios tecnológicos maravillosos necesite – como en su momento la irrupción del libro impreso en la cultura – la intervención de una institución (como la escuela en el siglo XVI) que ayude a usar, procesar, darle curso a tanta creatividad y abundancia para no quedar náufragos y a la deriva, nuevos “quijotes”, que de tanta tecnología subjetivada terminemos perdiendo la razón, aunque sin darnos cuenta.

CULTURA OBJETIVA: la cultura es la creación, la realización, la producción incesante del hombre y de la comunidad. En ella el mundo de lo humano aparece en formas objetivas y en patrimonio registrable y acumulado, multiforme y heterogéneo, marcado por el sello de la humanidad, Si bien la cultura es el modo de ser de lo humano (crea y se crea, produce y se produce) esta acción se traduce en un conjunto de realizaciones que histórica y geográficamente podemos ubicar, clasificar, sistematizar y transmitir.
CULTURA SUBJETIVA: Cuando un hombre practica un culto religioso a través de rituales, crea una obra literaria, contribuye a definir una ley, construye una ciudad, siembra un campo, crea una máquina, descubre una ley física, pinta un cuadro, realiza una película, arma un proyecto social, define un sistema filosófico, etc., seguramente en el ámbito de la cultura objetiva (registrable, con posibilidad de ser atesorada como patrimonio, acumulable, forma simbólica) la humanidad -- y la cultura a la que pertenece -- se enriquecen porque aparece un ritual, un cuerpo legislativo, una ciudad, un campo cultivado, un nuevo producto tecnológico, nuevas ideas, obras de artes, etc.... pero los hombres no son los mismos, a partir de este aporte o producto cultural: el hombre se transforma al transformar algún aspecto de la realidad, se dinamiza interiormente, crece, de expande, es más hombre, se proyecta y al mismo tiempo se plenifica.
Esta dimensión no es ajena a la experiencia de la creación cultural, ya que en todos los órdenes, la creación y los trabajos no sólo producen cosas y objetos, sino que producen estados interiores que claramente pueden expresar y definir. Asumimos una interpretación de la cultura se proyecta en una concepción de la educación y de la formación que asume como función privilegiada la constitución subjetiva del ser humano en el seno de cada individuo o educando. En todos los procesos educativos -- entendidos también como la transmisión crítica y sistemática de la cultura -- deberán encontrarse esos cambios interiores que necesariamente deben producir la adquisición de la cultura y la producción de la cultura. Que alguien llegue a conocer una obra literaria, un acontecimiento histórico o un teorema, produce - sobre todo - una transformación interior. En el contacto con la cultura, el hombre no puede ya ser el mismo, y el cambio no es solamente una acumulación de conocimientos que se pueden repetir, sino una vivencia interior, subjetiva. ¿Quién puede negar la experiencia inigualable que significan, el placer que generan un poema o una novela, el descubrimiento de una verdad matemática o filosófica, el entender las series causales asociadas a un acontecimiento histórico?
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(1)
Cuando alguien escribe un libro puede ser que el mismo se convierta en un éxito editorial y que sea conocido por la comunidad que lo incorpora como una de sus riquezas; pero puede suceder que nadie lo lea y que el libro duerma en un estante o en un cajón a la espera de un futuro e incierto lector: en ambos casos, el escritor se ha enriquecido: ya no es el mismo; algo o mucho ha cambiado a partir de ese esfuerzo... La educación -- en todos los niveles -- aunque transmite y produce cultura objetiva, en realidad debe generar cultura subjetiva, transformaciones interiores... Los grandes hombres de la cultura no lo son sólo por lo que pudieron hacer, producir, dejar en herencia; hay un rango de humanidad que supieron y pudieron ejercer y que – irremediablemente – murió con ellos...Con Cervantes y Shakespeare desaparece la capacidad de crear el universo literario; con Miguel Ángel o Leonardo Da Vinci la posibilidad de producir arte mucho más allá de lo producido... y con Newton o Einstein la posibilidad de crear ciencia... ¿Con cuántos mundos increados desaparecieron cada uno de ellos?
(2)
Cuando hablamos de teoría (theoría) estamos refiriéndonos a la contemplación, al estudio, al análisis, a la reflexión. Un conocimiento es teórico cuando se despoja de cualquier interés, no interviene en la realidad y sólo se limita a saber acerca de algo, a analizarlo, a interpretarlo, a dar cuenta de su estructura,
Cuando hablamos de “praxis”, aludimos a la acción, a la intervención en lo real, al saber interesando en la transformación de lo dado. Un pensamiento asociado a la praxis intenta modificar la realidad, la sociedad, en entorno, la vida, la propia existencia, las relaciones, la educación, la política: es decir todo lo que admite una intervención de las ideas.
La filosofía – según las diversas corrientes – se acentúa una u otra dimensión. Para Aristóteles el conocimiento debía ser “theoría”; para Marx debía ser “praxis”. Pero la concepción actual de la filosofía trabaja los dos aspectos, como las caras necesarias de una misma moneda: teoría y praxis: ambas se alimentan y se necesitan.
La filosofía es algo dado. Encontramos nombres, textos, autores, problemas, sistemas, escuelas, métodos, demostraciones, argumentaciones, alegatos. Pero es sobre todo algo que se construye a partir de lo que encontramos. El patrimonio, la riqueza, el tesoro de la filosofia dialoga con nuestra realidad, con nuestra vida, con nuestro pensamiento. La filosofía dada llega a nuestras manos como un material que requiere nuestra elaboración. Tal vez no seamos filósofos ni autores destacados, sino simples usuarios del filosofar que alimentamos nuestro pensamiento con el pensamiento de otros, pero con la íntima convicción de que lo que interesa es nuestro propio pensamiento, ya que nadie puede pensar por nosotros.

La tecnología atraviesa el mundo y la vida de los hombres; aunque la tecnología es un producto cultural, y es una construcción humana, ha tomado fuerza propia (como el fuego robado mitológicamente a los dioses) y el hombre ha sido y es reconfigurado permanentemente por su intervención.
Mientras los restantes productos culturales representaban la construcción del mundo del hombre, adaptando la naturaleza a sus necesidades, la tecnología se ha apropiado también del cuerpo y la subjetividad del hombre y lo va moldeando según sus avances.
La dependencia de la tecnología es tal, que la mayoría de los seres humanos, acostumbrados a determinados niveles de civilización difícilmente podrían sobrevivir a un mundo en el que la tecnología desapareciera o no pudieran brindar los servicios que cotidianamente brinda. Hay numerosas novelas y películas que han abordado esta problemática.
Ya hemos hablado de la manera de pensar, de ver, de oír, de recordar, ajustados a los avances tecnológicos: porque en realidad cada uno de los artefactos se ha convertido en una prolongación necesaria de lo humano. Los productos tecnológicos no son ajenos al ser mismo del hombre. La memoria – por ejemplo - no es sólo una parte del cerebro controlado por la red neuronal, sino que es también el conjunto de generosos y dinámicos sistemas de almacenamientos que el hombre dispone en su vida cotidiana.
La misma manera de conocernos y relacionarnos con los otros, de comunicarnos y de amar encuentra en las tecnologías aliados y cómplices porque se moldean los cuerpos, se arreglan las imágenes, se anulan las distancias, abundan los medios de comunicación, se potencia el funcionamiento de todos los sentidos…
Pero al mismo tiempo la tecnología tiene factores alienantes, des-humanizantes, críticos, éticamente discutibles, porque los atrevimientos en las investigaciones y en los avances puede llegar hasta la destrucción del ser humano. De hecho las nuevas formas de la guerra – que históricamente acompañó cada uno de los avances de la tecnología – han creado medios infalibles para destruir, matar, arrasar.
La tecnología no ha logrado – a pesar de sus esfuerzos – acallar todos los males: La soledad, el aislamiento, el dolor, el suicidio, las enfermedades terminales, las muertes súbitas, la vejez, los bolsones de miseria, pobreza y exclusión, el hambre, el maltrato, los padecimientos sociales, la inseguridad, son aun asignaturas pendientes.
Rodeados de tecnología, en el mejor de los mundos posibles (= edificios inteligentes, barrios privados, vehículos prodigiosos), con todos los ingresos y los avances a la mano, el hombre sigue siendo esa “caña pensante” de Pascal, que se puede quebrar al menor roce, sin que le sirvan de protección y garantía todos sus bienes.
Finalmente, la sociedad tambaleó en lo económico y el mundo avanza hacia un futuro que aun no define su perfil ya que puede evolucionar hacia los mejores niveles de humanidad, o puede naufragar en la destrucción final de nuestra aldea global.
La tarea de la educación es inmensa, porque no se trata sólo de renovar curriculum o de ajustar métodos o procedimientos, sino de definir el compromiso que le atañe en la construcción del presente y del futuro. La educación es también responsable del uso de las tecnologías con un criterio inclusivo, solidario, humanizante, ético.



