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viernes, octubre 30, 2009

166. FILOSOFIA CONTEMPORANEA

OPCION 1:

PRESENTAR UN RECORRIDO HISTÓRICO Y PROBLEMÁTICO DE LA FILOSOFIA CONTEMPOREA, DESDE LA MUERTE DE HEGEL HASTA NUESTROS DÍAS, JUSTIFICANDO LA ELECCION DE LOS REPRESENTANTES Y MARCANDO PROBLEMAS Y TEXTOS QUE TRABAJARIAN CON CADA UNO.

TECNICA = MAPA CONCEPTUAL O CUADRO SINOPTICO

OPCION 2:

REDACCION DEL CAPITULO DE “FILOSOFIA CONTEMPORANEA” DEL LIBRO PERSONAL DE FILOSOFIA: INTRODUCCION (PANORAMA), CORRIENTES, PROBLEMAS, AUTORES. ARTICULAR LAS PRESENTACIONES CONUNA BREVE SELECCIÓN DE TEXTOS Y ACTIVIDADES QUE VINCULEN AL AUTOR CON PROBLEMAS DE LA REALIDAD.

TECNICA = PRESENTAR Y DEFENDER EL CAPITULO

OPCION 3:

ANTOLOGIA DE FILOSOFIA CONTEMPORANEA: SELECCION DE TEXTOS DE AUTORES CONTEMPORANEOS (1831 A LA ACTUALIDAD) NO MAS DE UNA PÁGINA Y EN PAGINA COMPLEMENTARIA: PRESENTACION DEL FILOSOFO Y ACTIVIDADES PARA LOS ALUMNOS.

TECNICA = PRESENTAR Y DEFENDER LA ANTOLOGIA

OPCION 4

ELEGIR ALGUNOS FILOSOFOS CONTEMPORANEOS PARA PRESENTAR Y CO-RELACIONARLOS CON OTRAS FORMAS DE HACER O REGISTRAR EL PENSAMIENTO Y LA FILOSOFIA: ARTE, LITERATURA, CIENCIA, TECNOLOGIA, CINE, TEMAS Y PROBLEMAS DE LOS MEDIOS. PROPONER ACTIVIDADES INTEGRADAS (FILOSOFIA Y OTROS SABERES)

TECNICA = TEXTOS, RECURSOS TECNOLOGICOS.

OPCION 5

PREPARAR UNA WEB-QUEST QUE PERMITA EL USO ACTIVO E INTELIGENTE DE SITIOS VIRTUALES (PAGINAS, UNIVERSIDADES, REVISTAS ACADEMICAS, CAPITULOS DE LIBROS) PARA GUIAR EL ACCESO AL CONOCIMIENTO DE LA FILOSOFIA CONTEMPORÁNEA. REDACTAR UNA HOJA DE RUTA PARA EL MANEJO AUTONOMO DEL USUARIO EN UN PROGRAMA DE EDUCACION A DISTANCIA.

TECNICA = USO DE RECURSO TECNOLOGICO Y PRESENTACION EN PAPEL

OPCION 6

METODOLOGIA TRADICIONAL: TRABAJAR EL PROGRAMA DE LA ASIGNATURA Y PRESENTAR LOS AUTORES PRESENTADOS ALLI. SE PRESUME QUE – EN EL FINAL DE LA CARRERA – PUEDEN REALIZARSE ABORDAJES AUTONOMOS, INDEPENDIENTES.

TECNICA = EXAMEN CLASICO CON USO DE TEXTOS DE LOS FILOSOFOS

lunes, julio 27, 2009

157. PRESENTE SIN HISTORIA

En los tiempos que corren – con la ruptura de la modernidad – se vive un eterno presente, que ha clausurado el pasado y que por ello mismo no puede pensarse en proyección hacia el futuro: es el mundo que congela y eterniza el presente. Especialmente las jóvenes generaciones –envueltos en consumos y tecnologías – renuncian a la historia y renuncia a proyectarse en el futuro: hay que vivir intensamente el hoy. De nada sirve añorar o lamentar lo que fue. No tiene sentido pensar lo que no sabemos si va a venir. No hay historia: sin percepción del paso del tiempo, no hay historia. Y para ello es necesario que los sonidos, las imágenes, las relaciones, los placeres, los deseos, las satisfacciones nos envuelvan plenamente y nos impidan pensar: sólo se trata de vivir plenamente, al tope, sin gozar, de disfrutar. No hay otra vida (de repuesto), no hay otra vida (futura): no hay que perder el tiempo, hay que ignorarlo.
La posmodernidad corta el concepto de historia como progreso ascendente e indefinido. Es cierto modo la historia ha finalizado porque estamos viviendo (con el capitalismo neoliberal) el mejor de los mundos posibles (la muy discutida crisis de FUKUYAMA) o bien, para “progresar como progresamos” (guerras, destrucción, ecología, probreza, exclusión) mejor que la historia se frene…

miércoles, junio 10, 2009

150. COMTE Y ROUSSEAU


COMTE

ROSSEAU

01

Es el representante del positivismo y de la afirmación de las ciencias positivas en el siglo XIX.

Es quien acompaña el nacimiento del romanticismo y acentúa las fuerzas del sentimiento en el siglo XVIII

02

Tiene una gran confianza en la sociedad y a la presencia del hombre en el seno de la misma. Defiende a la sociología como la ciencia suprema.

Desconfía de la sociedad y supone que es formadora de hábitos perniciosos para el desarrollo de los individuos. Defiende la teoría del hombre natural.

03

Considera la religión como el estadio más bajo (primero e inferior) de la humanidad.

Aunque – como hombre de la ilustración - desconfía de las instituciones religiosas defiende a Dios y lo religioso (deísmo)

04

Cree que la civilización depende del orden social y del progreso de las ciencias positivas de los ciudadanos. La sociedad industrial, capitaneada por científicos y sabios expertos asegura el orden social.

Afirma que el estado natural es el que permite que los hombres exhiban auténticas virtudes y cualidades. Desconfía de la civilización, las ciencias y el progreso.

05

El ordenamiento social es el resultado del estudio de una ciencia positiva: la sociología (o la física social). Los problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva científica positiva.

El ordenamiento social es el resultado de un contrato (explícito o implícito) en el que los miembros de la sociedad negocian sus derechos y su libertad para ganar en seguridad y ordenamiento social.-

06

Las leyes positivas gobiernan no sólo la naturaleza, sino nuestra propia historia social, entendida como la sucesión y el progreso de determinados momentos históricos llamados estados sociales.

El dinamismo natural de la sociedad permite el desarrollo de las comunidades en formas crecientes de organización. No hay un orden racional establecido, sino una fuerza natural.-

07

Combate con la ciencia positiva la anarquía (negadora del orden) y la reacción (negadora del progreso). La civilización debe oponerse a la barbarie.

La verdadera razón no es la razón metafísica sino la razón positiva (ciencias)

Combate a la ciencia y a la razón como instrumentos de la sociedad y del progreso que aplasta al ser humano natural y crea hábitos que lo pervierten y lo desnaturalizan.

La verdadera razón es la razón natural.

08

Defiende la ley de los tres estadios como la evolución obligada de la humanidad y de los individuos (religioso, metafísico, positivo = niñez, adolescencia, adultez)

Explica la evolución natural de la desigualdad entre los hombres, considerando que no se trata de una situación originaria, sino fruto de las perversiones de la misma sociedad.

09

La educación es necesariamente civilizatoria¸ debe imponer orden y asegurar el progreso de los individuos y de los pueblos.

La mejor educación es aquella que en lugar de imponer conocimientos y prescripciones al individuo lo respeta en su naturaleza humana y en sus caracteres individuales.

10

Pretende ofrecer una respuesta segura y positiva a las necesidades sociales de los países que organizan su vida social en el desarrollo de las democracias del siglo XIX.

Pretende romper con las imposiciones racionalistas del siglo anterior e imponer ideas revolucionarias creando nuevas organizaciones sociales (revolución francesa).

11

Fue el ideólogo de los estados modernos y de su organización social, política y económica. Y fue el inspirador de los sistemas educativos como instrumentos políticos.

Fue el ideólogo del romanticismo y de las fuerzas revolucionarias de Europa (revoluciones y luchas por la unidad) y en América (libertad de los países)

viernes, mayo 01, 2009

146. BABEL + ENTENDER UN MUNDO SIN CODIGOS


00. PELICULA BABEL = EL CONFLICTO DE LAS INTERPRETACIONES. Necesitamos aprender a ver el mundo en que vivimos, decidir desde dónde pensarlo e interpretarlo.

La película BABEL es realmente una bella película, una dolora versión del mundo en que vivimos, de la orfandad y la desprotección en la que nos movemos, de la in-comunicación que nos rodea. Es un canto a la construcción de historias y a un guión ocurrente que salta por sobre lo pre-visible y anticipable para enhebrar tres historias en tres geografías muy distintas (los inhóspitos paisajes de Marruecos, la superpoblada ciudad de Tokio, la frontera de EE.UU y México, en San diego) sin aparente conexión pero plenamente articuladas. Las tres historias que se unen a partir de juego de los primitivos niños marroquíes que juegan con el rifle y terminan hiriendo - sin saberlo - a una turista norteamericana... y que luego establece un puente hacia el mundo de los inmigrantes mexicanos (cuando sus dos hijos al cuidado de una ilegal terminan festejando un casamiento del otro lado de la frontera y sin poder regresar a casa) y a través del rifle se proyecta hacia un departamento japonés en donde está su dueño original que confiesa habérselo regalado a un lugareños en Marruecos. Las historias arrancan sin explicaciones previas y se cortan sin dar mas cuenta de lo que habrá de acontecer. Y a su vez cada una de ellas es una parte de una vida que tiene además mas historias: el casamiento, la adolescente sordomuda y aislada que vive con su padre porque su madre se ha suicidado, el conflicto del matrimonio que no puede elaborar el duelo del hijo muerto.
Y esa historia es el reflejo de lo que pasa, del mundo en que vivimos, de nuestra contemporaneidad, de lo que nos pasa: abandonados, lejanos, “des – cuidados” poco podemos hacer por nosotros y menos por los demás. Nadie ayuda a la mujer herida que siendo ciudadana del primer mundo está muriéndose sin remedio en una geografía ajena a todo progreso; nada se puede hacer por la adolescente que pretende conquistar con su cuerpo la comunicación que nadie le brinda; nadie entiende a la inmigrante ilegal que se sabe la madre real de los niños norteamericanos pero que es expulsada del país y regresada a México. No hay salvación, apenas algunos gestos para sobrevivir en un mundo sin fronteras que sin embargo las ha fortalecido a todas y nos ha sumergido en el desamparo. La Babel bíblica y original ha sustituido por la MEGABABEL de nuestros días, la ALDEA GLOBAL, que puede convertirse en demasiado inhóspita, demasiado ancha, demasiado ajena: la sobreabundancia de la comunicación no nos impide que sigamos personal y socialmente in-comunicados. Y esa orfandad demanda otra sociedad, otro cuerpo de ideas, otros pensamiento.


01. La filosofía de nuestros días se lee en todas las fuentes, para eso es necesario ejercitar el ojo experto y crítico para poder sumar a los textos canónicos y consagrados, los otros “textos”, no oficiales o no oficializados. La pregunta de hoy es: ¿dónde esta el pensamiento, en dónde está la filosofía? ¿Qué es filosofía - prolongación de la tradición de veintisiete siglos – en nuestros días? ¿Sobre qué textos está escrita? ¿Cómo actúa e influye en la constitución de las ideas que nos rodean?
02. Es cierto que hay un período previo en el que parece haber una continuidad con la filosofía moderna, aunque haya una brusca ruptura con sus temas y problemas… pero esos pasos definitorios de la filosofía del siglo XIX se prolongan de muchas maneras muy diversa en el siglo XX.
03. La filosofía contemporánea – a diferencia de las anteriores - no debería consumirse y repetirse, sino construirse. No se trata de repetir manuales, libros, fotocopias… sino de buscarlos, consultarlos y definir nuevos recorridos. Por eso la metodología de trabajo deberá ser distinta. Se trata de dar un salto, desde la dependencia heterónoma del profesor, a la autonomía del futuro profesor de filosofía, que construye su propio camino.
04. La filosofía debería ser un rompecabezas de muchas caras con las que cada uno arma su recorrido y su figura. Los muchos materiales deben servir para crear la propia mirada. Leer, hablar, proponer temas, preprarse.
05. El primer paso será “armar” nuestro programa, con el aporte de todos.

MARIO BENEDETTI: BABEL
La soledad es nuestra propiedad más privada viejo rito de fuegos malabares en ella nos movemos e inventamos paredes con espejos de los que siempre huimos la soledad es tiempo / veloz o detenido / reflexiones de noria / espirales de humo / con amores in vitro / desamores in pectore / y repaso metódico de la buena lujuria la soledad es noche con los ojos abiertos esbozo de futuro que escondió la memoria desazones de héroe encerrado en su pánico y un sentido de culpa / jubilado de olvido es la tibia conciencia de cómo deberían haber sido los cruces de la vida y la muerte y también el rescate de los breves chispazos nacidos del encuentro de la muerte y la vida la soledad se sabe sola en mundo de solos y se pregunta a veces por otras soledades no como via crucis entre ánimo y ánima más bien con interés entomológico todavía hace un tiempo / en rigor no hace tanto las soledades / solas / cada una en su hueco hablaban una sola deshilachada lengua que en los momentos claves les servía de puente o también una mano una señal un beso acercaban al solo la soledad contigua y una red solidaria de solos conectaba las geografías y las esperanzas en el amor y el tango los solos se abrazaban y como era de todos el idioma del mundo podían compartir la tristeza y el goce y hasta se convencían de que no estaban solos pero algo ha cambiado / está cambiando cada sólo estrenó su nueva cueva nuevo juego de llaves y candados y de paso el dialecto de uno solo ahora cuando bailan los solos y las solas ya no se enlazan / guardan su distancia en el amor se abrazan pero piensan en otro abrazo / el de sus soledades las soledades de babel ignoran qué soledades rozan su costado nunca sabrán de quién es el proyecto de la torre de espanto que construyen así / diseminados pero juntos cercanos pero ajenos / solos codo con codo cada uno en su burbuja / insolidarios envejecen mezquinos como islotes y aunque siga la torre cielo arriba en busca de ese pobre dios de siempre ellos se desmoronan sin saberlo soledades abajo / sueño abajo

martes, marzo 31, 2009

142. CONSTRUIR LA FILOSOFIA CONTEMPORANEA

1. Los ejes temáticos que recorren la filosofía contemporánea permiten armar orgánicamente la sucesión de representantes y de producciones filosóficas, recorren un período marcado por la multiplicidad de respuestas, por la interacción entre la ciencia y la filosofía y la clara influencia del pensamiento en los procesos de configuración de lo real.

2. La historia de la filosofía se estructura como un cuerpo disciplinar autónomo sobre la base de las fuentes bibliográficas, las versiones más seguras y las interpretaciones más ajustadas. Se convierte en fuente imprescindible para el desarrollo sistemático de los problemas particulares y específicos de la filosofía: lógica, metafísica, antropología, gnoseología, ética, filosofía política.

3. Las producciones filosóficas responden a los contextos históricos y acompañan las circunstancias personales y la evolución del pensamiento de los creadores; la historia de la filosofía permite establecer un puente dialéctico entre las obras y los autores.

4. Ningún momento histórico se cierra sobre sí mismo: crece sobre el suelo del período que lo precede y se proyecta hacia el desenvolvimiento posterior. El pensamiento no reconoce cortes ni barreras: la filosofía moderna es un recorte teórico – no desprovisto de arbitrariedad – que toma como punto de partida

5. La Filosofia contemporánea es una construcción permanente porque se alimenta de los textos dados, de los autores consagrados y de las producciones actuales. Lo que sean definitivamente la filosofía contemporánea es algo que todavía no podemos definir, encerrar, clausurar. Se trata de una construcción dinámica, una pre-disposiciones de apertura del pensamiento para descubrir lo que se está diciendo, creando anunciado. Muchos filósofos siguen produciendo, muchas obran aun no han sido editadas, muchos pensadores y pensamientos pueden no haber sido descubiertos.

6. La filosofía contemporánea debe ser realmente una hermenéutica de nuestro tiempo, un puente hacia la vida que vivimos y la sociedad que tenemos. Lee nuestros problemas, los padece, los interpreta e imagina respuestas y soluciones para ellos. La filosofía habla los lenguajes de nuestro tiempo, utiliza los medios de nuestro tiempo, sabe que el pensamiento es el eje, pero que los formatos de expresión han sabido dialogar con cada momento histórico. Era diálogo y lecciones en la antigüedad, eran las lecciones de la escolástica medieval, fue el activo uso de los libros a partir de la imprenta y es un pensamiento proteico que sabe expresarse a través de los medios que tiene a su disposición: el libro, la palabra, la imagen, la música, las pantallas, los sitios de Internet, las películas.

7. La filosofía contemporánea no se enseña, se ayuda a descubrirla: no es que uno no pueda dar clases sobre la filosofía, los filósofos y las obras contemporáneas, sino que se necesita un trabajo de quien accede a la filosofía. No se trata de un material histórico, sino de un material vivo. La tarea del profesor es la de acompañar la búsqueda, de ayudar a tamizar documentos, escritos, producciones, problemas. Sin una posición activa de los alumnos, no hay filosofía contemporánea. Porque la filosofía aun es contemporánea tiene sentido estudiar filosofía: sus problemas, sus historias, sus filósofos, sus obras.

viernes, marzo 06, 2009

135. SER HUMANO Y NUEVAS TECNOLOGIAS


Al calor de las nuevas tecnologías, algunos autores – entre ellos, principalmente el sociólogo argentino Christian Ferrer - sitúa al cuerpo en la encrucijada de un devenir en valor de mercancía, como fuerza de trabajo o como apariencia en su tramitación social. El ornamento inherente al individuo moderno requiere el complemento amortiguador del confort, suavidad de un resguardo superficial que cubre la apariencia de la personalidad de la “inclemencia industrial y urbana”.

Pensemos en la imposición de las dietas nutricionistas y adelgazantes mediante la televisión y las revistas especializadas en “buena salud”; pensemos, de paso, en la intervención de la industria farmacológica como filtro del discurso médico. En este contexto, entra la gimnástica como discurso complementario a la salud deportiva y desintoxicante pero con un plus: la realización de la consigna publicitaria de “dejar” el propio cuerpo para obtener aquellas formas que dictamina el canon de la belleza actual.

Pero como no todo se agota en los aparatos, en los entrenamientos y en los instructivos (ya que a las clases de gimnasia se accede también por combos de videos y micros televisivos), la medicina también ingresa en nuestra vida diaria, de alguna manera y, por cierto, en grados muy variables, mediante las diferentes prácticas quirúrgicas que esculpen el cuerpo quitando todo aquello que sobra o agregando todo lo que falta o sustituyendo aquello que ya no funciona o no tiene la apariencia adecuada.

Si bien es cierto que la mayoría de las personas no integra el escaparate mediático de venta de imagen, sí puede corroborarse una tendencia que lleva a comprar, con mayor o menor voluntad, el producto exhibido: esa parece ser la función de la moda en el caso de imponer, por ejemplo, talles chicos y bajos. Sin embargo, no creo que este sea el problema de fondo; más bien me parece ser la punta del iceberg que puede orientarnos hacia un término más sugerente: el sistema de control y exhibición.

La vida social en sí misma, la actuación o los efectos performativos de los medios de comunicación, especialmente en su dimensión televisiva, quizá nos resulte más perceptible en el alto grado de exposición que ciertos programas demandan a condición de otorgar premios al ganador; sólo que, en la mayoría de los casos, llama la atención que el triunfo consista en el reaseguro del participante dentro del circuito voraz del medio: de este modo, los reality shows exigen el desnudo total (de su vida y de sus actos) para premiar a aquél que lleve al extremo la obediencia al doble sistema de vigilancia de conductores y televidentes. Así, todas las formas de Gran Hermano son el paradigma (sobre todo por la resonancia literaria de Orwell) de una estructura que se repite con ligeras variantes, pero que mantiene la condición de la competencia en la puesta a prueba de la privacidad y en la eliminación (y desgaste) gradual de los participantes, hasta llegar al ganador final.

Actos y palabras son vistos y oídos por todos. Si ducharse, orinar o tener sexo puede (o mejor debe) ser captado por la cámara, la escena del relato da cuenta del modo en que se pierde la noción del límite entre el reducido grupo que forma parte del juego directo y la enorme masa que cuantifica el acto de espiar. Reality o talk shows, se trata de hacerse ver y oir, de exponer los más recónditos detalles de la vida personal; extraña experiencia si se piensa que puede implicar la efímera utopía de quien busca crédito en la huella estelar de los chismes “famosos”.

La técnica viene a afirmarse en una doble convicción; el cuerpo devino en última y radical verdad y la demanda del placer sensorial constituye la presencia de la temporalidad vital: la fuente del dolor es el temor al surco que el tiempo abre en la fisonomía. En este contexto de un dolor existencial amortiguado, la medicina y la tecnología plantea un problema ético a la disputa por la propiedad del material genético y modifica en consecuencia, y de un modo extremo, la idea de vida y muerte; también aparece el signo de pregunta por los límites y el alcance de la naturalidad o de la intervención del saber humano en el control de la vida (por ejemplo, la eutanasia).

En este mismo contexto, diversas formas de pornografía adquieren sentido en tanto industria del cuerpo, allí donde la sociedad promueve el intercambio como mercancía obscena, y la reflexión vale tanto para la exhibición del goce como para la exposición el del estado doloroso o vegetal de un hombre hospitalizado. Caen los velos protectores para la intimidad del sufrimiento: y como fenómenos asociados, la corrupción del cuerpo, la enfermedad, la vejez y la muerte.

Cabe preguntarse, qué papel juega la educación en torno a estos nuevos “modelos” de ser humano y de uso de la corporalidad y cómo procesa desde su misión y función específica las demandas, las ansiedades, las frustraciones y los triunfos de los estudiantes que concurren diariamente a la escuela. La vida de las nuevas generaciones, que construyen trabajosamente su subjetividad, está atravesada por todas estas demandas que se imponen con mayor fuerza y atracción que los valores y las riquezas del saber y la cultura.

martes, febrero 24, 2009

134. MUERTE DE WALTER BENJAMIN + VARIAS MIRADAS


JUAN PABLO FEINMANN (LA ASTUCIA DE LA RAZON. 2007: 33 - 34)

“Theodor Adorno lo instó a emigrar a Estados Unidos y BENJAMIN respondió: Todavía quedan en Europa posiciones que defender, y no emigró y cuando los quiso hacer, ya era tarde, pero mas que tarde para emigrar era tarde para él, porque todo dolor tiene un límite, todo sufrimiento, si en algún instante no se detiene llega inexorablemente al otro: al instante de ya no poder ser tolerado y este instante, para WALTER BENJAMIN, llegó en septiembre de 1940, cuando, quebrado – entre otros variados y muy co0mplejos males – por un problema cardíaco, arribó junto con otros refugiados, a la frontera española, cargando en sus maletas quince compuestos de morfina, que, conjeturaba, lo protegerían en caso extremo, del horror en manos de la GESTAPO, y allí, en la frontera española, descubriría, brutalmente dibujada por la realidad, la simbología del final de su camino, porque el gobierno español había cerrado la frontera, no ayer, ni un mes atrás, ni siquiera una semana atrás, sino ese mismo día el gobierno español, el exacto día en que WALTER BENJAMIN llegó a ella para traspasarla, había cerrado la frontera y, entonces, WALTER BENJAMIN sintió que esa era la última frontera que se le cerraba y agotado por el viaje, pro su incierto y mas aun indeseado futuro en EEUU, por su inexpresable terror a la Gestapo abría de tomar, durante la noche, todas las pastillas que fuera necesario tomar para acceder a la última de sus certezas, la certeza de su propia, garantida, inevitable, cálida y protectora muerte, muerte que para tornar mas desgarrador el final de BENJAMIN no habría, ¡pese a tantas pastillas!, de acaecer durante la noche, ya que BENJAMIN, por un maldito milagro de la naturaleza, ese monstruo (…), BENJAMIN aun vivía durante la mañana siguiente, y entonces lo sometieron a un lavado gástrico y, entonces murió en medio de dolores atroces, de sufrimientos terribles. Apenas acababa de cumplir 48 años.”

RICARDO FORSTER (CRITICA Y SOSPECHA. 2003: 119 - 120)

“Su cuerpo extenuado le exige detenerse una y otra vez, a intervalos cada vez más corto. Las montañas se levantan ante su cansancio como un muro casi imposible de franquear, mientras los últimos restos del verano se van entrelazando con los primeros fríos otoñales. La pequeña caravana se desliza con lentitud por ese paso clandestino que les promete como destino final la posibilidad de la libertad que se intuye mas allá del océano Atlántico. (…) Camina desacompasadamente exigiéndole a su debilitado corazón un último esfuerzo. Muchos antes que él han hecho el camino esfuerzo hacia el exilio francés, después de la derrota de la República. (…) Muchos recorrerán ese mismo sendero, en 1940, tratando de escapar de la barbarie nazi. (…) Antes de partir y sabiendo de los riesgos que corría, WALTER BENJAMIN se ha encargado de enviar a sus amigos, por diversos medios, sus últimos escritos intuyendo que mas allá de su fortuna personal lo verdaderamente importante radica en la persistencia de la palabra escrita, de esas letras que deberán seguir su propio rumbo para dejar testimonio de una época y de su derrumbe. (…) Ese cruce tardío de los Pirineos no significa otra cosa que la pérdida de la esperanza en aquello que había constituido lo esencial de su biografía, la certeza de la catástrofe asediando aquello que más había amado. (…)
El refugiado ha logrado cruzar la frontera pero el azar de su vida vuelve a jugarle una mala pasada. La guardia civil no los dejará pasar porque en sus pasaportes figura su condición de apátridas y desde el gobierno franquista madrileño han llegado instrucciones taxativas de impedir el paso de los parias. Deberán egresar al infierno francés, a los campos de refugiados, a la muerte anunciada. BENJAMIN en la soledad de su pequeño cuarto de hotel, decide en su último acto de libertad, acabar con su vida. Final de partida.”

VERSION HISTORIA DE LOS HECHOS

El 25 de septiembre de 1940, tras siete años de exilio, Walter Benjamin cruza los Pirineos en un desesperado intento de huir de los nazis. Se dispone a pasar la frontera clandestinamente junto con un reducido grupo de fugitivos para, tras atravesar el territorio español, embarcar en Lisboa rumbo a los Estados Unidos. Sin embargo, un súbito cambio en la legislación española le impide la entrada a la Península. Benjamin se ve obligado a pernoctar bajo vigilancia en la Fonda de Francia de Portbou, a la espera de ser deportado a tierras galas a la mañana siguiente.
Esa misma noche, el filósofo judeo-alemán inicia una agonía que lo llevará a la muerte veinticuatro horas más tarde.
A pesar de que el parte médico tipifica el deceso como muerte natural, durante muchos años se dio por supuesta la posibilidad de un suicidio inducido. En los años noventa se localizan las actas oficiales en las que se habla de muerte por causas naturales, lo cual arroja más sombra que luz sobre un caso plagado de irregularidades. Actualmente, tanto en el pueblo como fuera de él, hay quienes no tienen reparos en hablar abiertamente de un posible asesinato.
Una vecina que conoció personalmente al regente de la fonda, todavía hoy recuerda el momento en que éste irrumpió angustiado en la casa familiar, para dar noticia de la muerte de aquel inquilino desconocido.
La versión de ésta y otros vecinos del pueblo, testigos directos de la época, junto a nuestras propias pesquisas en archivos históricos y particulares, abre la puerta a nuevas investigaciones que entran en litigio con los presupuestos comúnmente manejados sobre la muerte de Walter Benjamin.
A partir de aquí, el documental sigue el hilo de los distintos testimonios que van creando una fotografía cada vez más diáfana de un acontecimiento, a todas luces, plagado de irregularidades policiales, médicas, eclesiásticas y administrativas.
¿Era el regente de la fonda un colaboracionista franquista, tal como afirman numerosos testimonios? ¿Encubrió el médico la verdadera causa de la muerte? ¿Tenían conocimiento las autoridades españolas acerca de la importancia de este “viajero extranjero” que fue enterrado según rito católico y bajo nombre equivocado? ¿Se trató realmente de un suicidio?

DOCUMENTAL: ¿QUIEN MATO A WALTER BENJAMIN? (2005) DIR. DAVID MAUAS

PORT BOU, 1940. El 25 de septiembre, luego de siete años de exilio, Walter Benjamin atraviesa los Pirineos en un desesperado intento de escapar de los nazis. Se dispone a pasar la frontera clandestinamente y, atravesando el territorio español, alcanzar Lisboa donde se embarcará rumbo a los Estados Unidos. Un súbito cambio en la legislación española, le impide la entrada a la Península. Benjamín se ve obligado a pernoctar en una fonda de Port Bou, bajo la estrecha vigilancia de tres policías que tienen órdenes de deportarlo a Francia a la mañana siguiente. Esa misma noche, Benjamin inicia una agonía que lo llevará a la muerte veinticuatro horas más tarde. Según sus allegados, se trata de un suicidio. Pero el parte médico tipifica el deceso como muerte natural.
¿Encubrió el médico la verdadera causa de la muerte? ¿Tenían conocimiento las autoridades españoles acerca de la importancia de este “viajero extranjero” que fue enterrado según rito católico y bajo un nombre equivocado? ¿se trató realmente de un suicidio?
¿Quién mató a Walter Benjamín? busca las respuestas a las dudosas circunstancias de la muerte, sesenta años atrás, de un ilustre refugiado, a la vez que establece el retrato de un pueblo de frontera, anclado entre dos frentes, testigo de evasiones, persecuciones y falsas esperanzas.
¿Quién mató a Walter Benjamín?, no supone solo la reconstrucción de una muerte, sino el retrato del escenario del crimen.

domingo, octubre 26, 2008

123. UN BUEN TEXTO PARA DISCUTIR

Transcribo un texto de LUIGI AMARA que permite discutir le presencia y la función de los filósofos y de la filosofía en nuestros días...

No tienen remedio los filósofos, que un día abandonaron su papel desestabilizador, su impulso prometeico, su elaborado incendio, para apagarse y consumirse en el espejismo del rigor. No tienen remedio los filósofos, cuyos cuestionamientos dejaron de ser intempestivos y urgentes, y desde hace tiempo se acumulan en las sombras, encuadernados en tesis autoreferenciales, en cansinos proyectos de investigación. No tienen remedio ni cabida casi, hoy que sus nuevas preguntas, como Aquiles desorientados ante el paso imparable de la tortuga de la realidad, están siempre a la zaga, irremediablemente detrás. No tienen siquiera sentido del decoro, refocilados en lo más alto de las torres de marfil de la academia, planteando sus problemas inocuos, que nadie quiere oír, que no interpelan ni sacuden a nadie, cada vez menos y menos pertinentes que el camello que vacila en el umbral del ojo de la aguja.

No tienen salvación porque les falta enjundia, náusea, arrojo o insolencia; parapléjicos siempre en busca de las muletas de la prueba, burócratas del vértigo, pulgas pensativas hartándose de polvo en el búho disecado de Minerva. No tienen salvación porque abjuraron de la risa, y todavía se atreven a defender, como si nada, que al hombre puede salvarlo su propia reflexión. No tienen remedio porque adoran a esa diosa bastarda, la coherencia, y porque en definitiva ir a la raíz de las cosas es la forma en que los seres rastreros se andan por las ramas.

No tienen remedio porque no han terminado de escribir su nota al pie de página a los Diálogos, de Platón; porque optaron por hilar demasiado fino, por agotar la minucia, ser amos y señores de su esotérica parcela, mientras el tren expreso de lo impostergable pasaba ruidosamente frente a ellos.

No tienen remedio ni tampoco perdón, porque se obstinaron en reducir el orificio de su oído para sólo dejar pasar el hilo un tanto frígido de la razón, taponándolo con cera a todo lo que pareciera sugerencia, mito, insinuación. Porque el mareo de sus cavilaciones no los ha llevado a crear un nuevo estilo de pensamiento, una forma distinta de escribir, tan oxidados se encuentran por redactar informes, glosas, comentarios del comentario del comentario. Porque incluso la tecnología, cada nueva criatura proveniente del Valle de Silicón, genera más conceptos, más desajustes en la realidad que todos los filósofos juntos.

No tienen remedio y mucho menos vergüenza, hoy que se les ve tan cómodos e inofensivos en las vacaciones pagadas de los congresos, que al encerrarse a meditar frente al fuego de la chimenea, de espaldas al mundo, con un guiño posiblemente de desprecio a René Descartes, no es sino para la ensoñación de su año sabático.

No tienen remedio, en fin, por tanta gravedad y suficiencia. Por razonables, por bien portados, porque hace siglos que no se caen a un hoyo al mirar las estrellas. No tienen remedio ni futuro los filósofos, porque sencillamente un día, acaso sin saberlo, renunciaron al radicalismo de inventar de nueva cuenta el porvenir.

lunes, septiembre 22, 2008

120. EL PROBLEMA DEL TRABAJO + DEBATE FILOSOFICO



La cuestión humana (La question humaine)Francia, 2007, 143’. Director: Nicolas Klotz. Con: Mathieu Amalric, Laetitia Spigarelli y Michael Lonsdale.

Son muchas las cuestiones que quedan flotando después de ver la película francesa (2007) LA CUESTION HUMANA. En realidad no se trata de una historia lineal, simple, que suite un eslabón más a las película vinculadas con el mundo del trabajo como fueron: RECURSOS HUMANOS, EL EMPLEO DEL TIEMPO, LA CORPORACION y EL METODO, y la histórica TIEMPOS MODERNOS.
Es mucho más: SIMON es un psicólogo institucional especializado en Recursos Humanos que se dedica a la selección del personal y a los proceso de re-estructuración de las empresas con dificultades financieras (eufemismo cuya traducción remite a : expulsión de los obreros y empleados que ya no le sirven a la empresa, especialmente aquellos que le provocan problemas y pérdidas). Es un profesional notable por su rendimiento y su capacidad. Sereno, frío, calculador, solitario, sin vínculos afectivos estables, sin familia parece dispuesto a todo. Lo recuerdan especialmente por sus entrenamiento “al límite” con los altos ejecutivos para forzarlos al rendimiento en situaciones extremas… y por su capacidad de expulsar y dar de baja a los alcohólicos y drogodependientes con la aceptación del sindicato.
De pronto, la vida de Simón se ve sacudida por un pedido que lo pone en medio de varios juegos. Un alto ejecutivo de la empresa alemana de productos químicos que tiene una filial importante en Francia, le solicita que observe y evalúe al CEO de la empresa, a su ejecutivo estrella, a quien dirige la filial, al que ha sido responsable de pilotear la crisis, reducir el personal y superar – con éxito – una situación muy difícil.
En la búsqueda del presente y del pasado de ese hombre extraño, silencioso, de pocas palabras, amante de la música, con una vida familiar cruzada por la muerte del hijo, comienza a descubrir demasiadas cosas que terminan por desequilibrarlo psicológica y físicamente: olvidos, lagunas, enojos, violencia, desmayo, desganas, ausencia.
Y allí la película nos regala lo impensado: (1) el juego de las acusaciones cruzadas, (2) la imposibilidad de armonizar “la cuestión humana” con la ganancia de la empresa, la atención de las personas con las necesidades de las personas, (3) el sentido, el valor, la importancia de las palabras que se vuelven biselares: "La lengua es un poderoso medio de propaganda, el más público y el más secreto: se filtra en la carne y la sangre de las personas ; (3) el pasado no ha desaparecido: los dos ejecutivos que se cruzan celándose y controlándose provienen indirectamente del pasado nazi con el que guardan curiosas relaciones que – de modos diversos – alguien obliga a recordar: (4) la analogía entre el exterminio nazi con respecto a los Judíos con los detalles técnicos de su ejecución para lograr con el menor costo la mayor cantidad de ejecuciones… con el “exterminio” neoliberal y globalizado que excluye, mata, se saca del medio a quienes pueden no servir ya al sistema o – aunque valiosos – simplemente sobran en un mundo que amenaza con ser mas pobre y sólo para exclusivos; (5) esa soledad que atraviesa a todos los personajes que parecen envueltos en sí mismo, imposibilitados de establecer puentes hacia los otros (especialmente Simón): (6) un particular lenguaje fílmico: lento, oscuro, con imágenes que se dibujan en la sombras y que obligan al espectador a forzar la vista para poder “ver” lo que no se puede ver, con imágenes, sonidos, rostros, voces que se insinúan detrás de columnas, rostros, miradas oblicuas.
ES una película para pensarla mucho y para debatirla toda: hay una escena que particularmente sobresale: cuando SIMON lee la carta en la que se acusa al Padre del Ejecutivo investigado de haber sido un técnico de la Ejecución de los Judío (ese cálculo técnico nos hace pensar en la película La Conspiración, que trata la reunión histórica en la que se debate la “solución final”) y su “lectura interior” de los criterios que como técnico en recursos humanos debe aplicar para exterminar a los que no sirve en la empresa a la que sirve.
No es extraño que un periódico haya iniciado su comentario con estas preguntas: Cómo definir la compleja materia de La cuestión humana si abarca muchísimo más que la descripción rigurosa, fría y cautivante de los mecanismos y los comportamientos que rigen una gran empresa contemporánea como la que es escenario central de la acción? ¿Cómo ceñirla a las peculiaridades de un género cinematográfico si el registro puede ser realista, casi documental o deliberadamente estilizado? ¿Cómo ignorar lo fantástico y su efecto iluminador e inquietante cuando con él los espectros de la historia regresan y se espejan en inequívocas escenas de hoy? ¿Cómo no advertir que por debajo de la intriga y la tensión del thriller psicológico-policial se hace visible la intención de releer el sentido de las acciones del presente a la luz de ciertas claves históricas? ¿Y cómo permanecer indiferente al lúcido estudio del lenguaje como potente arma ideológica que el film aborda frontalmente cuando detecta el perturbador paralelo que se dibuja entre los procedimientos del fascismo y los del liberalismo más exacerbado?

lunes, junio 02, 2008

099. TRES DEL MAYO FRANCES




Algunos breves textos nos permiten cerrar esta breve presentación. Las palabras no constituyen sólo el encendedor para la mecha de la bomba. Las palabras son encendedor, mecha y bomba, un cóctel a punto de estallar.

ALTHOUSSER:

“La filosofía representa la lucha de clase del pueblo en la teoría. Por otra parte, ayuda al pueblo a distinguir en la teoría y en todas las ideas (políticas, éticas, estéticas, etc.) entre ideas verdaderas e ideas falsas. En principio, las ideas verdaderas siempre sirven al pueblo; las ideas falsas siempre sirven a los enemigos del pueblo. ¿Por qué la filosofía lucha por palabras? Las realidades de la lucha de clases son “representadas” por “ideas” que son a su vez “representadas” por palabras. En el razonamiento científico y filosófico, las palabras (conceptos, categorías) son “instrumentos” de conocimiento. Pero en la lucha política, ideológica y filosófica, las palabras son también armas, explosivos, tranquilizantes o venenos. Ocasionalmente, la totalidad de la lucha de clases puede ser resumida en la lucha de una palabra contra otra palabra. Ciertas palabras luchan entre sí como enemigas. Otras palabras son la sede de una ambigüedad: la que está en juego en una batalla decisiva pero aún no decidida.
Por ejemplo: los comunistas luchan por la supresión de las clases y por una sociedad comunista, en la que un día, todos los hombres serán libres y hermanos. Sin embargo, toda la tradición clásica marxista ha rechazado decir que el marxismo es un humanismo. ¿Por qué? Porque en la práctica, esto es, en los hechos, la palabra humanismo es explotada por una ideología que la usa para luchar, esto es, para matar, otra expresión verdadera y vital para el proletariado: la lucha de clases. Por ejemplo: los revolucionarios saben que, en última instancia, todo depende no de las técnicas, o las armas, etc. sino de los militantes, de su conciencia de clase, su dedicación y su coraje. Sin embargo, toda la tradición marxista ha rechazado decir que es “el hombre” quien hace la historia. ¿Por qué? Porque en la práctica, esto es, en los hechos, esta expresión es explotada por la ideología burguesa para luchar, esto es, para matar otra expresión verdadera y vital para el proletariado: son las masas las que hacen la historia.” (La filosofia como arma de la revolución. Febrero, 1968)

MARCUSE:

"El progreso técnico, extendido hasta ser todo un sistema de dominación y coordinación, crea formas de vida (y de poder) que parecen reconciliar las fuerzas que se oponen al sistema y derrotar o refutar toda protesta en nombre de las perspectivas históricas de liberación del esfuerzo y la dominación. La sociedad contemporánea parece ser capaz de contener el cambio social, un cambio cualitativo que establecería instituciones esencialmente diferentes, una nueva dirección del proceso productivo, nuevas formas de existencia humana, esta contención de cambio social es quizá el logro más singular de la sociedad industrial avanzada. (...)
Es de una importancia que sobrepasa de lejos los efectos inmediatos, que la oposición de la juventud contra la sociedad opulenta reúna la rebelión instintiva y la rebelión política. La lucha contra el sistema, que no es llevada adelante por ningún movimiento de masas, que no es impulsada por ninguna organización efectiva, que no es guiada por ninguna teoría positiva, gana con este enlace una dimensión profunda que tal vez compensará un día el carácter difuso y la debilidad numérica de esta oposición. Lo que se busca no es simplemente una sociedad fundada sobre otras relaciones de producción: se trata de una sociedad en la cual las nuevas relaciones de producción y la productividad desarrolladas a partir de las mismas, sean organizadas por hombres cuyas necesidades y meta instintivas sean la “negación determinada” de los que reinan en la sociedad represiva. (…) Este principio de la realidad liberaría también la base biológica de los valores estéticos, pues la belleza, la serenidad, el descanso, la armonía, la felicidad son necesidades orgánicas del hombre cuya represión y administración mutilan el organismo y activan la agresión.”(Prefacio a la Edición Francesa. Febrero 1967)




VANEIGEM [1] :

(1) “¿Ha perdido la escuela el carácter repelente que presentaba en los siglos XIX y XX, cuando domaba los espíritus y los cuerpos para las duras realidades del rendimiento y de la servidumbre, teniendo como principio educar por deber, autoridad y austeridad, no por placer y por pasión? Nada es más dudoso, y no puede negarse que, bajo las aparentes solicitudes de la modernidad, muchos arcaísmos siguen marcando la vida de las estudiantes. ¿No ha obedecido hasta hoy la empresa escolar a la preocupación dominante de mejorar las técnicas de adiestramiento para que el animal sea rentable? Ningún niño traspasa el umbral de una escuela sin exponerse al riesgo de perderse; quiero decir, de perder esa vida exuberante, ávida de conocimientos y maravillas, que sería tan gozoso potenciar en lugar de esterilizarla y desesperarla bajo el aburrido trabajo del saber abstracto. ¡Qué terrible notar esas brillantes miradas a menudo empañadas! Cuatro paredes. El asentimiento general conviene en que allí uno será, con consideraciones hipócritas, aprisionado, obligad, humillado, etiquetado, manipulado, mimado, violado, consolado, tratado como un feto que mendiga ayuda y asistencia. ¿De qué os quejáis?, objetarán los promotores de leyes y de decretos. ¿No es la mejor manera de iniciar a los novatos en las reglas inmutables que rigen el mundo y la existencia? Sin duda. Pero ¿por qué los jóvenes aceptarían durante más tiempo una sociedad sin alegría ni porvenir, que los adultos ya solo se resignan a soportar con una acritud y un malestar crecientes? Aviso a escolares y estudiantes (1995). Debate, Barcelona 2001



[1] Pertenece a la filosofía sutuacionista: El movimiento situacionista o situacionismo sería la denominación de la ideología inspirada por la Internacional Situacionista (1957-1972), si bien es rechazada como adjetivo por los autores de la misma. Se caracteriza por planteamientos próximos al marxismo, el dadaismo, el existencialismo, el anti-consumismo, el punk y el anarquismo. De todas ellas, y a pesar de nacer como corriente post-marxista, se verá influenciada determinantemente por el anarquismo y algunos de los representantes de las tesis situacionistas parecen coincidir en parte con planteamientos anteriormente desarrollados por el filósofo alemán Max Stirner o el escritor estadounidense Walt Whitman, ambos de ideas parcialmente libertarias. Los propios situacionistas afirman como definiciones con las que trabajar: "Situación construida: Momento de la vida construido concreta y deliberadamente para la organización colectiva de un ambiente unitario y de un juego de acontecimientos. Situacionista: Todo lo relacionado con la teoría o la actividad práctica de la construcción de situaciones. El que se dedica a construir situaciones. Miembro de la Internacional Situacionista. Situacionismo: Vocablo carente de sentido, forjado abusivamente por derivación de la raíz anterior. No hay situacionismo, lo que significaría una doctrina de interpretación de los hechos existentes. La noción de situacionismo ha sido concebida evidentemente por los antisituacionistas."

098. MAYO FRANCES


01. Nos preguntamos frecuentemente para qué sirve la filosofía. Y solemos responder “sirve porque no sirve”. Sin embargo, afirmamos y personalmente defendemos el papel de la filosofía como una productora de ideas, como una generadora de nuevos mundos, de alternativas para el presente y el futuro. Generalmente entre la formulación de las ideas y su concreción media una generosa porción de tiempo. Mayo francés es un momento privilegiado de la historia porque tal vez por primera vez las ideas se transformaron inmediatamente en acción, en demanda de cambio. En las calles de París estaban en acto las ideas que se proclamaban en las aulas y en los textos.

02. En el mayo francés de aquel utópico 1968, fueron las ideas puras, casi sacadas de las páginas de los libros o de los apuntes de las clases las que generaron los movimientos y las revueltas. El juego de las ideas se armó de adoquines y de grafittis para poder llegar a la sociedad. Generalmente las ideas, las palabras, los libros, los intelectuales, la universidad construyen un microcosmos solipsista que nunca puede salir de sus propios muros: en aquel mayo las ideas saltaron de las aulas a las calles, de los pizarrones a las paredes. LIPOVETSKY señala: “Mayo del 68 fue la primera revolución en presente. Una revolución gozosa. Todos los otros grandes movimientos de la historia fueron revoluciones para el futuro, que convocaban al sacrificio y la muerte. La primavera juvenil de 1968 desdeñó ese sentido trágico de la historia para protagonizar la primera revolución lúdica y pacífica de la historia: la mayor reivindicación -la aspiración a la felicidad “aquí, ahora y para nosotros” - neutralizó el espíritu destructor que tiene la noción de la lucha por un incierto un futuro mejor”.

03. No se trataba de la filosofía académica pura, aséptica, neutral, de la filosofía de los exámenes, sino de la filosofia que ponía la mirada en la realidad, que la abordaba críticamente y que luchaba por subvertirla, por transformarla. ¿Quiénes eran los profesores del entonces, los filósofos vigentes, los libros publicados que pasaban de mano en mano entre los estudiantes? Podemos citar cinco referentes: SARTRE, FOUCAULT, MARCUSE, ALTHOUSSER Y VANEIGEM.

04. Sin embargo, una mirada histórica muestra que hay – entre ellos – presencia y documentos claves que deben mencionarse. En 1967, SARTRE ya casi había publicado sus obras más importantes, FOULCAULT que había dado a conocer “Las palabras y las cosas”, no había publicado aun sus obras mas desestabilizadoras como “Vigilar y Castigar”, pero el controvertido Louis Althousser (Alemania) había editado la “Revolución teórica de Marx” y en febrero del 67 su “Filosofia como arma de la revolución”, VANEIGEM (Bélgica) sorprendía con su “Tratado del saber vivir para el uso de las jóvenes generaciones” y – sobre todos – MARCUSE (Berkeley, EEUU) había publicado en 1954 su “Hombre unidimensional. Ensayo sobre la ideología de la sociedad industrial avanzada” (obra asociada a una obra previa: “Eros y civilización”. 1955), y cuya traducción francesa apareció en Febrero de 1967.

05. ¿Qué tenían de revolucionario y de subversivos estos filósofos y obras? Hagamos una veloz recorrida por estos tres autores estacionándonos unos minutos en los aportes de Herbert MARCUSE. Nacía una nueva izquierda, que intentaba superar las propuestas de la izquierda clásica a la que consideraba anacrónica y que incluyó lo subjetivo y lo psicológico dentro del marco de lo macrosocial, subrayando una mirada absolutamente innovadora. Y Francia que había sido el escenario de una revolución clave, ahora no desplazaba una clase social, sino un tipo de civilización, desarticulando los discursos y los engranajes de un nuevo “antiguo régimen”: la explotación de la naturaleza, el trabajo, el intercambio, de la depredación, la separación del hombre de sí mismo, el sacrificio, la culpabilidad, la renuncia a la felicidad, el fetichismo del dinero, el poder, la autoridad jerárquica, el menosprecio de la mujer, la subordinación de los niños, el despotismo militar y policial, las religiones y las ideologías (VANEIGEM)

06. MARCUSE – fundador junto con Adorno, Horkheimer y Benjamín de la Escuela de Francfort, que se exilió a EEUU en la época del nazismo - logra un aporte muy valioso porque genera un cruce muy fecundo entre la fenomenología y el existencialismo de Heidegger, el pensamiento crítico del marxismo, y los aportes del psicoanálisis freudiano. La meta de la felicidad y del goce, la ruptura de la unidimensionalidad alienante de la existencia late en sus textos, no sólo como derecho sino sobre todo como una necesidad indispensable. Marcuse afirmaba que en esta sociedad que se expandía sobredimensionándose en términos de acumulación, riqueza y opulencia ocultaba la pasividad y el letargo, y sobre todo convirtiendo al hombre en expresión obsesiva de una sola de sus dimensiones: la productiva, laboral, ascética, de privaciones y de acumulación de riquezas (capital) o lucha por la subsistencia (proletarios). La sociedad era el cruel resultado del ensamble funcional de la represión propia del principio de realidad (Freud) con la del principio de rendimiento que está en la base de las sociedades capitalistas. En lugar de hacer lugar a todas las dimensiones de la persona, a todas variaciones y registro, la sociedad capitalista que había llevado el desarrollo hasta sus manifestaciones mas extremas se concentraba en el esfuerzo, el rigor, el cumplimiento, el deber, el “dar la vida por el trabajo”, agotar la existencia y el sentido de la existencia humana precisamente en el trabajar, en el ser productivo, el ser en el hacer y – lo que es trágico – en el hacer alienado, en el hacer para el beneficio de los otros, aunque amparados en la propia subsistencia.

07. Marcuse propone y anuncia otro tipo de economía y, a partir de ella, anticipa el hombre y existencia humana que se necesitan: si la acumulación de capital y de riqueza prosiguen su curso normal, reforzada por el crecimiento incesante de todas las formas de tecnología, es posible que no se necesite una revolución – como la que se proponía en el siglo XIX – sino que una cierta “teoría del derrame” convertiría a los ricos, a los capitalistas en generosos benefactores de los proletarios: la acumulación sería tanta que era necesario repartir las ganancias entre los trabajadores. O dicho de otra manera, los trabajadores no serían tan pobres, proletarios, desprotegidos como los había descrito Marx en la segunda mitad del siglo XIX. Y este presunto reparto se podía producir por dos vías: por el aumento de los ingresos y de bienestar o por la disminución de la carga laboral (horas semanales de trabajo o años de trabajo): en ambos casos, tanto el capitalista como el proletario, el empresario como el obrero dispondría de más tiempo y más recursos. Fiel a su ideología, Marcuse supone que si este presunto derrame no se produjera, la lucha revolucionaria debería lograrlo. Pero el riesgo en las dos clases consistía en convertir a los individuos – liberados de algunas cargas laborales - y a la sociedad, en nuevos esclavos o engranajes funcionales de la misma máquinaria económica condenada, a través del consumo desmesurado, servil y a-crítico o a través de la sujeción a los dictados de la técnica. Entonces, ¿qué hacer con la propia vida, con el propio tiempo, con los propios proyectos? Proponía incorporar otras dimensiones para alcanzar la verdadera felicidad: el arte, el placer, el disfrute, la sexualidad plena (no alienada), el compromiso social y solidario, la creación, la imaginación, el deseo. Si disminuía la represión en términos económicos y políticos (Marx), debía necesariamente disminuir la represión en términos psicoanalítico (Freud). En un mundo más rico, el hombre no podía seguir siendo un esclavo del tiempo laboral y para eso era necesario encontrar o inventar otras formas de vivir, liberando disciplinadamente las fuerzas instintivas que podían compatibilizarse armoniosamente con los compromisos civilizatorios y laborales.

08. No es extraño imaginar por qué los estudiantes salieron a las calles a contagiar a los obreros de estas ideas, a decirles que MARCUSE anunciaba una sociedad distinta y que esta revolución no estaba hecha para esperar sino para obrar. Bastaba con ocupar el espacio público, multiplicar proclamas, escribir las paredes, arrojar adoquines a la policía y arrastrar en las manifestaciones a los trabajadores. Los obreros debía exigir el rápido derrame y los estudiantes adoctrinarlos en las múltiples dimensiones de la existencia: las escrituras en las paredes y en las pancartas, las proclamas y los discursos reflejaban este ideal, que dialogaba con la utopía que había dejado de ser – al menos en palabras – un horizonte lejano para ser una compañera de barricada
.
[1]


[1] Un periodista francés – señala Beatriz Sarlo - llegó a definir a la revuelta de mayo del 68 como “un largo poema político escrito sobre los muros de la Sorbona y las demás facultades”. “El aburrimiento es contrarrevolucionario”, “No le pongas parches, la estructura está podrida”, “No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre supone el riesgo de morir de aburrimiento”, “Los que hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar sus propias tumbas”, “No vamos a reivindicar nada, no vamos a pedir nada. Tomaremos, ocuparemos”, “Trabajador: tienes 25 años, pero tu sindicato es del siglo pasado”, “Soy un marxista de la tendencia de Groucho”, “La barricada cierra la calle, pero abre la vía”. “Paren el mundo que me quiero bajar”, “Los que hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar sus propias tumbas”, “El patrón te necesita, tú no necesitas al patrón”, “Están comprando tu felicidad. Róbala”, “Si tienes el corazón a la izquierda no tengas la cartera a la derecha”.

sábado, mayo 17, 2008

089. DIOS SI, DIOS NO

ARGUMENTUM ORNITOLOGICUM

“Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno; pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible, ergo, Dios existe.” JORGE LUIS BORGES
AGNOSTICOS
Un agnóstico considera imposible saber la verdad en cuestiones tales como las de Dios y la vida futura, de que se ocupan el cristianismo y otras religiones. O, si no imposible, al menos imposible en el momento presente.
¿SON AGNÓSTICOS LOS ATEOS?No. El ateo, como el cristianismo, sostiene que podemos saber si hay o no hay Dios. El cristiano sostiene que podemos saber que existe; el ateo, que podemos saber que no existe. El agnóstico suspende todo juicio, diciendo que no hay suficientes razones ni para la afirmación ni para la negación. Al mismo tiempo, el agnóstico puede sostener que la existencia de Dios, aunque no imposible, es muy improbable; puede incluso considerarla tan improbable que no valga la pena considerarla en la práctica. En tal caso, no está muy lejos del ateísmo. Su actitud puede ser la que mantendría un filósofo cauteloso con respecto a los dioses de la Grecia antigua. Si se me pidiera que demostrase que Zeus y Poseidón y Hera y el resto de los Olímpicos no existen, me vería desamparado para encontrar argumentos concluyentes. El agnóstico puede considerar al Dios cristiano tan improbable como los Olímpicos; en ese caso, y para todo propósito práctico, está en el mismo terreno que los ateos. El agnóstico no acepta ninguna ‘autoridad’ en el sentido en que la aceptan las personas religiosas. Estima que el hombre debe fijarse normas de conducta por sí mismo. Desde luego, procurará beneficiarse de la sabiduría de otros, pero tendrá que elegir por sí mismo las personas que considere sabias, y no tendrá por incuestionable ni siquiera lo que éstas digan. Observará que lo que pasa por ‘ley divina’ varía de vez en cuando. B. RUSSEL
¿QUÉ CLASE DE PRUEBA LE CONVENCERÍA DE LA EXISTENCIA DE DIOS? Creo que si oyese una voz procedente del cielo, que predijera todo lo que iba a sucederme en el curso de las veinticuatro horas siguientes, incluyendo acontecimientos que hubieran parecido sumamente improbables, y si luego tuvieran lugar todos esos acontecimientos, quizá me convencería, al menos, de la existencia de alguna inteligencia sobrehumana. Puedo imaginarme otras pruebas de la misma índole que podrían convencerme, pero, que yo sepa, tales pruebas no existen. B. RUSSEL

lunes, febrero 11, 2008

058. PALABRA, DIALOGO, HERMENEUTICA

“La confusión babélica de las lenguas no significa sólo que la variedad de las familias lingüísticas y de los idiomas sea producto del orgullo humano, como supone la tradición bíblica. Esa variedad expresa toda la distancia que media entre un ser humano y otro y que crea permanentemente la confusión. Pero eso encierra también la posibilidad de la superación. Porque el lenguaje es diálogo. Es preciso buscar la palabra y se puede encontrar la palabra que alcance al otro, se puede incluso aprender la lengua ajena, la del otro. Se puede emigrar al lenguaje del otro hasta alcanzar al otro. Todo esto puede hacerlo el lenguaje como lenguaje.Es cierto que el nexo que se crea en forma de lenguaje para entenderse está entretejido sustancialmente de cháchara, que es la apariencia del hablar y hace de la conversación un intercambio de palabras vacías. Lacan ha dicho con razón que la palabra que no va dirigida a otro es una palabra huera. Es lo que constituye el primado de la conversación que se desenvuelve entre pregunta y respuesta y construye así el lenguaje común. Hay una conocida experiencia en el diálogo de personas que hablan dos idiomas distintos, pero pueden entenderse medianamente: sobre esta base no se puede sostener una conversación, sino que se libra en realidad una larga lucha hasta que ambos terminan hablando una de las dos lenguas, aunque uno de ellos bastante mal. Es una experiencia que puede hacer cualquiera. El fenómeno encierra una sugerencia significativa. No se da sólo entre hablantes de distintos idiomas, sino igualmente en la adaptación recíproca de las partes en cada conversación sostenida en la misma lengua. Sólo la respuesta real o posible hace que una palabra sea tal. “
Hans Georg Gadamer: Verdad y Método

057. VERDAD Y METODO

“Y sin embargo, eso es lo importante, ¿cómo es que planteamos nuestras preguntas?, ¿a qué respondemos cuando las planteamos? No hay ningún problema llovido del cielo. ¿Qué es lo que despierta nuestro interés? Esto sí es lo primero. Al inicio de todo intento de comprender hay un sentirse aludido, como una pregunta a la que hay que responder que coloca en lo incierto el saber del intérprete, que le incita al habla. Para responder, el aludido comienza a su vez por preguntar, y nadie pregunta desde sí mismo. Todo lo demás es ideología cientificista. No, la comprensión no aparece al final de la investigación científico-espiritual de un objeto, está ya al comienzo y domina paso a paso el todo”.

Hans Georg Gadamer: Verdad y Método

lunes, noviembre 19, 2007

043. DESCUBRIENDO A ODO MARQUARD

Quienes se han resignado a que los filósofos profundos deben ser enmarañados e indigestos y los legibles tienen que ser frívolos, harán bien en leer a Marquard: erudito pero ligero, profundo y divertido, profundamente divertido. Él mismo llama a lo que hace "literatura trascendental". Lo seguro es que dedicándonos a él no perdemos el tiempo ni tampoco -¡gracias, oh dioses!- el buen humor. Por supuesto, Marquard también ha vivido su parte correspondiente en los padecimientos del siglo XX: en la infancia estuvo recluido en un internado nazi, para después ser movilizado como soldado adolescente y más tarde conocer el cautiverio.
De Joachim Ritter, su maestro, bajo cuya dirección estudió filosofía, germanística y teología en Münster y Friburgo dice que aprendió "que percatarse es más importante que deducir; que nadie puede empezar desde el principio, que cada uno tiene que enlazar con lo anterior... que las contradicciones están presentes de una manera más impresionante mediante las personas que por las lecturas, lo cual requiere ser capaz de convivir con puntos de vista extraños y aprender de ellos; que la constelación filosófica más plural es la mejor; además (aprendí) la sensibilidad para lo institucional y sus deberes; y por último, que la experiencia vital es insustituible para la filosofía".
Odo Marquard hace una filosofía que podíamos denominar minimalista. Sus libros nunca son demasiado extensos y están compuestos por breves ensayos o conferencias, a su vez divididos en porciones aún más concisas. Siempre están precedidas o acompañadas de notas irónicamente deprecatorias de comprensión o benevolencia. Pero sus contenidos también tienden a lo rebajado, el semitono, la demolición irónica de lo altisonante. Este minimalismo no conlleva abandonar las cuestiones esenciales de la filosofía, sólo sugiere afrontarlas con la modestia que impone nuestra contingencia o, por decirlo aún más claramente, nuestra mortalidad: "Hay problemas humanos en relación a los cuales sería antihumano (sería un error en el arte de la vida) no tenerlos, y sería sobrehumano (sería un error en el arte de la vida) resolverlos". (SAVATER. EL PAIS. 10/11/07)
Marquard es un filósofo escéptico, porque: (1) en primer lugar, el reconocimiento de una condición que se impone a los humanos: los hombres de hecho no pueden conocerlo todo, y siempre actúan en la medida de sus posibilidades. (2) En segundo lugar, los hombres están impelidos a la elección a vivir de una determinada manera, pero sin hacerse ilusiones ni perderse en vanas esperanzas; o sea, no se trata de que los hombres nada sepan, sino más bien que «no saben nada que pueda elevarse a principio: el escepticismo no es la apoteosis de la perplejidad, sino tan sólo un saber que dice adiós a los principios.»
El hombre es radicalmente homo compensator, lo cual significa que, más que hacer lo que debe de hacer en absoluto, se limita a hacer lo que puede hacer en cada momento, según sus reales potencialidades: el individuo actúa desde la contingencia, liberado de los dictados de la Necesidad, la Ideología, el Progreso, el Deber, la Historia, de los grandes conceptos, en suma, que tal vez hablen con voz poderosa, aunque en verdad sólo impresionan y gobiernan a los muy necesitados de una guía en el vivir o a los ya previamente convencidos. Precisamente por esa fuerza vital de la compensación, los hombres modernos son los que están más necesitados de la acción, o mejor, la práctica, de conservar. De hecho, cuanto más moderno es el mundo moderno, cuanto más se encuentra su conciencia marcada por el impulso (casi diría, la pulsión) hacia la innovación, hostigada por la aceleración y la prisa, más requiere de la preservación, de la contención y de la lentitud. Los principios de la modernidad entran en colisión con el proyecto humano, entre otros supuestos, cuando pretenden exigirle al sujeto demasiado, por el hecho de querer llegar demasiado lejos, o cuando empujan sin conmiseración ni respeto, o se alzan sobre sus hombros, adoptando la forma de doctrinas espirituales y de programas ideológicos de superación (el «hombre nuevo») o de escapismo (las utopías). Los seres humanos somos seres contingentes por destino, y además no somos absolutos, sino finitos. Quiere decirse: nuestra vida tiene un plazo. Y es que, en efecto, si largo es el brazo (o la tenaza) del progreso e inmenso el horizonte que ofrece la perspectiva de lo moderno, una principal circunstancia humana contiene al hombre y le impone el más estricto «principio de realidad», ya visto y muy meditado por los pensadores antiguos: la brevedad de la vida. (RODRIGUEZ GENOVES. EL CATOBLEPAS. Nº 23. 2004)
Obras de Odo Marquard publicadas en castellano: Las dificultades con la filosofía de la historia. Traducción de Enrique Ocaña. Pre-Textos. 2007. 268 páginas. Felicidad en la infelicidad. Traducción de Norberto Espinosa. Katz editores. Buenos Aires, 2006. 180 páginas. Filosofía de la compensación. Traducción de Marta Tafalla. Paidós. Barcelona, 2001. 146 páginas. Adiós a los principios. Traducción de Enrique Ocaña. Institució Alfons el Magnánim. Valencia, 2000. 200 páginas. Apología de lo contingente. Traducción de Jorge Navarro Pérez. Institució Alfons el Magnánim. Valencia, 1999. 151 páginas.